Irlanda prevé un crecimiento del 4,3 % del PIB en 2017
El ministro irlandés de Economía, Michael Noonan, elevó hoy las previsiones para la economía nacional y afirmó que el Producto[…]
El ministro irlandés de Economía, Michael Noonan, elevó hoy las previsiones para la economía nacional y afirmó que el Producto Interior Bruto (PIB) crecerá el 4,3 % este año, casi un punto porcentual más que lo estimado anteriormente.
El titular de Finanzas también predijo que el PIB podría subir el 3,7 % en 2018, si bien advirtió de que la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE) presenta incertidumbres para la economía del país.
Noonan destacó que la recuperación de la economía irlandesa continúa a un ritmo "constante", después de crecer el 5,2 % durante 2016, tres años desde el fin del rescate solicitado en 2010 a la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 85.000 millones de euros.
En este contexto, el ministro mejoró la previsión de crecimiento del PIB para este año hasta el 4,3 %, un 0,8 % más que lo estimado el pasado octubre.
Noonan reconoció que la economía irlandesa está "más expuesta" a los efectos de la salida de Reino Unido de la UE que la de cualquier otro país comunitario, pero indicó que, de momento, su impacto ha sido menor del esperado.
Desde el referéndum sobre el "brexit" de junio de 2016, la devaluación de la libra ha afectado a la competitividad de las exportaciones irlandesas, pero la fortaleza del euro, sostuvo el ministro, ha permitido abaratar las importaciones de productos de Reino Unido, uno de sus principales socios comerciales.
"Esta situación es consistente con las tendencias que se detectan en Reino Unido, Estados Unidos y las economía de la zona euro", declaró Noonan.
A largo plazo, advirtió el ministro del Gobierno de Dublín, el divorcio entre Londres y Bruselas podría afectar a Irlanda si "se imponen barreras al comercio" entre ambos bloques al término de las conversaciones sobre las condiciones del "brexit".
La primera ministra británica, Theresa May, ha indicado que su país abandonará el mercado único europeo para controlar, entre otros asuntos, la circulación de personas, si bien quiere mantener una frontera tan abierta como sea posible entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda para facilitar sus estrechas relaciones económicas.