Iglesia explica postura en crisis de Nicaragua con palabras de Oscar Romero
La Iglesia católica de Nicaragua recurrió hoy a las palabras de monseñor Oscar Arnulfo Romero, recién canonizado por el papa[…]
La Iglesia católica de Nicaragua recurrió hoy a las palabras de monseñor Oscar Arnulfo Romero, recién canonizado por el papa Francisco, para explicar su posición en la crisis sociopolítica que ha dejado cientos de muertos en el país.
"Este no es un problema entre el Gobierno y la iglesia, es un problema entre el Gobierno y el pueblo, y, en esta situación, la iglesia está en esto con el pueblo y el pueblo está con la iglesia", dijo el padre nicaragüense Silvio Romero en su homilía dominical en la catedral de Managua, citando palabras del santo salvadoreño.
La posición de la iglesia se produce pocos días después de que el obispo auxiliar de la archidiócesis de Managua, Silvio Báez, denunciara una "campaña de represión y desprestigio" en la que medios oficialistas recurrieron a grabaciones, aparentemente editadas, para acusar al prelado de dirigir un supuesto complot contra el Gobierno de Daniel Ortega.
Las diferencias entre el Gobierno de Nicaragua y la iglesia tienen lugar en medio de una crisis que, según organizaciones humanitarias, ha dejado entre 325 y 528 muertos desde abril, más 558 considerados "presos políticos" en protestas contra Ortega, quien reconoce 199 víctimas y más de 200 reos que afirma son "terroristas" y "golpistas".
"La ceguera ideológica y política nos está haciendo daño", afirmó en la homilía el padre Romero, quien recomendó seis pasos para liberarse de dicho "mal".
Romero sugirió a los "ciegos", primero, identificar si tienen ceguera; segundo, identificar si su ceguera es espiritual, moral, ideológica o política; tercero, escuchar la voz de Dios, cuarto obedecer; quinto, dejar de arrastrarse hacia la oscuridad y sexto, dialogar con Jesucristo.
El mensaje fue pronunciado ante miles de fieles que acudieron a la catedral metropolitana de Managua para apoyar al obispo Báez y al resto del clero.
Las relaciones entre el Gobierno y la iglesia se rompieron el 9 de julio pasado, cuando un grupo oficialista atacó físicamente el Episcopado, que, en su calidad de mediador del diálogo nacional para superar la crisis, había pedido a Ortega un adelanto de las elecciones de 2021 para superar el conflicto por la vía pacífica.
"Me dolió que los señores obispos tuvieran esa actitud de golpistas", dijo entonces Ortega.
La crisis en Nicaragua estalló el 18 de abril pasado por unas fallidas reformas de la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia de Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo.
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