Ibercaja prevé que Aragón crezca un 2,5 % en 2019, una décima más que España
Ibercaja prevé que el crecimiento del PIB en Aragón el próximo año alcance el 2,5 %, por encima de las[…]
Ibercaja prevé que el crecimiento del PIB en Aragón el próximo año alcance el 2,5 %, por encima de las previsiones de la economía nacional, del 2,4 %, y por debajo, en ambos casos, de las estimaciones con las que considera que cerrarán el año, de un 3,2 % y un 2,6 %.
De este modo, Ibercaja prevé que se cierre el actual ejercicio una y dos décimas en Aragón y en España por debajo de las previsiones, según ha avanzado hoy la entidad durante la presentación del número 66 de la revista Economía Aragonesa.
Pese a la desaceleración que muestra una parte de la industria, el crecimiento de la economía aragonesa continúa siendo superior a España y la zona euro, ya que se compensa por una fuerte expansión constructiva y la mejora del sector servicios, lo que sumado a las buenas perspectivas para la inversión y el consumo, permitirán que el incremento del PIB en la comunidad "sea ligeramente superior a la media española el próximo ejercicio?, según ha destacado el analista económico de la Dirección Financiera de Ibercaja, Santiago Martínez.
A su juicio, las perspectivas siguen siendo favorables y el "círculo virtuoso" sigue funcionando, como en el resto de España, y en Aragón en los próximos trimestres cabe esperar un impulso adicional por la puesta en marcha de las inversiones en el sector de las energías renovables que contribuirán a que la expansión sea "algo más elevada?.
En España por su parte, buena parte de esta desaceleración obedece a la menor contribución de la demanda externa y de factores coyunturales, pero la situación subyacente de la economía sigue siendo "bastante robusta" y el potencial de mejora todavía es elevado, sobre todo en un mercado laboral que se está comportando mucho mejor de lo previsto, ha añadido.
Y en cuanto a la situación internacional, ha valorado que en este trimestre se han confirmado las tendencias de crecimiento sólido que apuntaban el primer semestre del año en el que, según Santiago Martínez, destaca el de Estados Unidos en comparación sobre todo con Europa, y un incremento de la sensibilidad de los inversores a las noticias negativas o generadoras de incertidumbre por el temor a un cambio de ciclo económico.
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