Francia y Alemania apuestan por el desarrollo de baterías eléctricas
Francia y Alemania anunciaron hoy que, en cooperación con la Comisión Europea, trabajarán en el desarrollo de un consorcio de[…]
Francia y Alemania anunciaron hoy que, en cooperación con la Comisión Europea, trabajarán en el desarrollo de un consorcio de producción de baterías eléctricas en Europa con el que reforzar la competitividad europea en ese sector.
El ministro alemán de Economía y Energía, Peter Altmaier, señaló hoy en París que su gobierno ya ha reservado 1.000 millones de euros de aquí a 2022 para ese proyecto, mientras que el titular francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, avanzó solo que su país destinará un apoyo financiero significativo.
Ambos ministros confiaron en que otros países se sumen a esta iniciativa, que aspira a que la producción europea de baterías pueda cubrir entre el 20 y el 30 % de la demanda mundial para el año 2030.
"Es una decisión estratégica", subrayó Le Maire, dejando claro que si en un futuro las baterías eléctricas de los coches son asiáticas y los sistemas de navegación estadounidenses, a Europa le queda poco margen en esa cadena de valor.
El comunicado del Ministerio francés de Economía detalló que se están examinando posibles consorcios y que sus gobiernos identificarán eventuales medidas de apoyo.
Ambas partes acordaron que la cooperación franco-alemana debe centrarse en apoyar la colaboración entre compañías, institutos de investigación y plataformas en el sector de la producción y en toda la cadena de valor, desde los suministradores de materias primas hasta los fabricantes automovilísticos.
Francia y Alemania se comprometieron al desarrollo de esa filial con una colaboración estrecha con la Comisión Europea y otros Estados miembros que quieran sumarse, y esperaron poder tomar una decisión para finales del primer trimestre de 2019.
El acuerdo se tomó al margen de la sexta edición de la reunión ministerial "Amigos de la Industria", en la que 18 países, incluida España, pidieron a la Comisión Europea resultante de las elecciones europeas del próximo mayo una política industrial ambiciosa que favorezca la competitividad.