Empresas de EEUU en China piden a Pekín mayor apertura y transparencia
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Las compañías estadounidenses que operan en China representadas por la cámara comercial AmCham señalaron en su informe anual, presentado hoy, que el gigante asiático sigue restringiendo excesivamente sus actividades, por lo que pidieron a Pekín más transparencia y apertura para "rectificar desequilibrios".
El informe, elaborado a partir de quejas y sugerencias de las compañías que conforman la AmCham, subrayó que pese a los beneficios que la inversión exterior ha producido en China, ésta continúa relativamente limitada y no es recíproca.
"Muchos de los acuerdos que acaban llevando inversión china a Estados Unidos no podrían producirse en la otra dirección", lamenta la cámara de comercio del país norteamericano, que teme que las dificultades de sus firmas para actuar sean aún mayores en este ejercicio.
"En medio de las transiciones políticas y económicas en EEUU y China, la percepción de un deterioro del ambiente inversor para las firmas extranjeras aquí, y una economía en desaceleración, 2017 será probablemente uno de los más complicados de las últimas décadas para las firmas norteamericanas" en suelo chino, señala el documento.
El presidente de la AmCham, William Zarit, subrayó en el comunicado de prensa presentado junto al informe que debe haber muchos cambios en la relación bilateral, y que espera que la reciente cumbre entre los presidentes chino y estadounidense (Xi Jinping y Donald Trump) ayude a que se produzcan esos progresos.
Las firmas estadounidenses piden a China, en primer lugar, mayor transparencia en cuanto a las leyes que regulan la presencia de firmas foráneas.
Para ello, recomiendan una mayor claridad en las normativas aduaneras y fiscales, la publicación en internet de contenciosos comerciales y antimonopolio en los juzgados, o que Pekín consulte con el empresariado a la hora de elaborar proyectos de ley que les afecten.
Otro campo mejorable, según AmCham, es el de la apertura del mercado chino, donde "las firmas estadounidenses deberían poder invertir en aquellos sectores donde las empresas chinas ya pueden hacerlo en EEUU".
En este sentido, las compañías estadounidenses piden una lista negativa y limitada de sectores vetados a la inversión, así como que Pekín garantice una aplicación lo más restringida posible de normas contra el capital extranjero basadas en la seguridad nacional o argumentos similares.
Un tercer campo que sigue preocupando a la cámara norteamericana es el de la insuficiente protección de la propiedad intelectual en China, ante lo que la institución pide al régimen comunista que desarrolle mejor el tratamiento judicial de estos casos.
Al mismo tiempo, AmCham pide a las autoridades de China, uno de los países con mayor censura en la red, que promuevan más el uso de internet como "una plataforma para la interacción global, reduciendo las restricciones al flujo de datos transfronterizo".
En los últimos años, la Cámara de Comercio de la Unión Europea en China ha aireado similares quejas contra Pekín acerca de los límites a la inversión (que son mucho menores para las empresas chinas que operan en Europa), la deficiente protección a la propiedad intelectual o la censura y lentitud de internet.