El Principado amplía sus ayudas a los emigrantes asturianos en Venezuela
El Gobierno del Principado pondrá en marcha nuevas ayudas de emergencia que se sumarán a las que ya viene concediendo[…]
El Gobierno del Principado pondrá en marcha nuevas ayudas de emergencia que se sumarán a las que ya viene concediendo al colectivo de emigrantes asturianos que residen en Venezuela ante la crisis que sufre el país y que está generando dificultades para conseguir productos de primera necesidad.
En Venezuela la colectividad asturiana está formada por 5.083 personas -2.000 con más de 65 años- tras el retorno de los últimos años que ha hecho que la cifra de emigrantes que han vuelto a Asturias -en su mayor parte de segunda o tercera generación- haya pasado de 103 personas en 2013 a 689 en el ejercicio de 2017.
Estas ayudas, que los asturianos residentes en el país caribeño comenzarán a recibir en las próximas semanas, tendrán un coste de 200.000 euros y permitirán, a través de la Fundación España Salud, adquirir alimentos a personas y familias con escasos recursos y dar cobertura sanitaria a pacientes con patologías graves.
Según ha señalado en rueda de prensa el consejero de Presidencia, Guillermo Martínez, la primera iniciativa, a la que se dedican 135.000 euros, consiste en la distribución de tarjetas-monedero o prepago para la compra de alimentos de primera necesidad en supermercados y establecimientos comerciales.
A esta ayuda podrán optar emigrantes asturianos que no reciban apoyos similares del Gobierno de España o quienes carezcan de recursos para garantizar su alimentación y se prevé proporcionar 750 ayudas de 180 euros anuales y que algunas familias puedan disponer de varias tarjetas si acreditan su falta de recursos.
"No es una gran cantidad, pero supone aportar recursos importantes para muchas familias", ha señalado la directora general de Emigración y Cooperación al Desarrollo, Begoña Serrano, que ha recordado que el desabastecimiento y la hiperinflación de la economía venezolana hace que, por ejemplo, el precio de una docena de huevos represente un 150 por ciento de una pensión media.
Con el sistema que se habilitará a través de la Fundación España Salud los beneficiarios podrán adquirir los alimentos con sus tarjetas -"con una media 200 euros al cambio se puede vivir y comer al menos una vez al día", ha apuntado Serrano- que se cargarán a unas cuentas corrientes sin que el dinero llegue a Venezuela.
Esta fórmula de gestión, en la que el Principado se hace cargo también del coste de la transferencia, permitirá "que no se pierda ningún recurso" dado que, de las ayudas en efectivo que Asturias hacía llegar hasta ahora, los emigrantes sólo percibían el 40 por ciento del total debido a las comisiones bancarias, aranceles y otras trabas que se imponían incluso a productos farmacológicos.
Asturias se convierte así en la primera autonomía que se suma, tras el Gobierno central a los nuevos programas de la Fundación España Salud tras el agravamiento de la situación que ha situado en la pobreza extrema al 61,2 por ciento de la población venezolana.
La segunda línea de ayudas, dotada con 65.000 euros, busca garantizar la atención sanitaria y farmacológica en casos de extrema gravedad y amplía el programa que ya viene funcionando para personas de avanzada edad y que da asistencia a noventa ancianos.
Desde 2012 el Gobierno asturiano ha destinado casi 1,1 millones de euros a atención sanitaria, ayudas individuales a personas sin recursos y al apoyo económico a los retornados a Asturias.
En el caso de estos últimos, a un parte de ellos, que no recibían su pensión de Venezuela pese a haber desarrollado su vida laboral en el país, se les dio la posibilidad de optar al salario social asturiano o a las ayudas de los ayuntamientos, prestaciones a las que no podían acceder al tener reconocido el derecho a cobrar su paga de jubilación aunque no la estuvieran cobrando.
Además, a finales de 2018 el Principado autorizó una subvención de 60.000 euros para que Cruz Roja Española diera cobertura a migrantes y refugiados venezolanos en situación de vulnerabilidad que abandonaron el país y se asentaron en Ecuador y Perú.
.