El primer ministro kosovar defiende aranceles del 100 % a productos serbios
El primer ministro de Kosovo, Ramush Haradinaj, ha defendido los aranceles del 100 % impuestos a los productos serbios como[…]
El primer ministro de Kosovo, Ramush Haradinaj, ha defendido los aranceles del 100 % impuestos a los productos serbios como reacción a supuestas "barreras comerciales no arancelarias" aplicadas por Belgrado contra su país.
"Hemos sufrido durante años un bloqueo comercial que Serbia nos impuso y respondimos con tarifas de aduana", afirma Haradinaj en declaraciones al diario vienés "Die Presse", publicadas parcialmente como adelanto de una entrevista que saldrá en la edición de mañana.
La alta representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Federica Mogherini, ha instado a Pristina a dar marcha atrás con su decisión de ayer de aumentar del 10 % al 100 % los aranceles a los productos serbios (y bosnios).
En un comunicado, Mogherini resaltó el miércoles que la medida es "una clara violación del Acuerdo Centroeuropeo de Libre Comercio (CEFTA)", algo que Haradinaj admitió, aunque rechazando al mismo tiempo la crítica.
"Sí, pero (Mogherini) debería comenzar con las barreras comerciales no arancelarias, que es un asunto serio para nuestras empresas y agentes de carga. No podemos continuar con el CEFTA si nuestro vecino no se apega a ello", indicó el mandatario, sin especificar en qué consisten las barreras serbias.
Por otro lado, el jefe del Gobierno kosovar rechazó la idea de modificar las fronteras de Kosovo y Serbia para lograr un acuerdo vinculante que normalice las relaciones entre ambos países.
"Nadie en los Balcanes está satisfecho con las fronteras existentes (...), pero si cambiamos estas fronteras, abrimos un nuevo capítulo en el que no sabemos quién querrá ir adónde", advirtió.
Serbia no reconoce la independencia que Kosovo, su antigua provincia poblada por una gran mayoría de albaneses, proclamó en 2008 de forma unilateral.
Bajo la mediación de la Unión Europea, Belgrado y Pristina buscan desde hace años llegar a un acuerdo vinculante para normalizar sus relaciones, una condición clave para un eventual futuro ingreso de ambos países en el club comunitario.
En agosto pasado, el presidente serbio, Aleksandar Vucic, y su homologo kosovar, Hashim Thaci, hablaron, cada uno por su lado, de una eventual corrección de fronteras, con concesiones mutuas de territorios, como posible solución al conflicto.
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