El presupuesto portugués de 2019 pasa su primera votación en el Parlamento
Los Presupuestos del Estado de 2019 de Portugal, los últimos de esta legislatura, pasaron hoy su primer examen en el[…]
Los Presupuestos del Estado de 2019 de Portugal, los últimos de esta legislatura, pasaron hoy su primer examen en el Parlamento al ser aprobados en la primera votación por el gobernante Partido Socialista y sus socios de la izquierda.
El documento pasó el trámite con los votos a favor de los socialistas, el marxista Bloque de Izquierda, el Partido Comunista Portugués, los ecologistas de Los Verdes y el diputado único del Partido de las Personas, los Animales y la Naturaleza (PAN, animalistas), mientras que la derecha votó en contra.
Ahora el texto será enviado a las diferentes comisiones, en las que se elaborará la versión definitiva, para ser sometido a votación final en el pleno del Parlamento el 29 de noviembre, antes de ser promulgado por el presidente luso, Marcelo Rebelo de Sousa.
Los últimos presupuestos del Gobierno socialista prevén un crecimiento del 2,2 %, un déficit del 0,2 % -el más bajo de la democracia-, y un desempleo del 6,3 %.
A un año de las elecciones, el proyecto elaborado por el Gobierno ofrece un alivio de la presión fiscal sobre las familias, incentivos para que los emigrantes que vuelvan al país y mejoras en capítulos como salud, educación y transporte.
Algunas de las medidas más destacadas son una subida extraordinaria de las pensiones para garantizar un incremento mínimo de 10 euros, la gratuidad de los libros de texto en toda la enseñanza obligatoria, límite a los precios de las matrículas universitarias y una rebaja de la factura de la luz en un 5 %.
Además, incluye guiños a sectores como Cultura, donde el IVA se reducirá del 13 % al 6 % para los espectáculos en directo, como obras de teatro y conciertos.
Durante el debate en el Parlamento, la ministra de Cultura, Graça Fonseca, admitió la posibilidad de discutir que esta reducción se amplíe a otro tipo de espectáculos, aunque no a la tauromaquia.
El documento fue criticado por los dos partidos conservadores, el PSD (centro-derecha) y el CDS (democristianos), que lo calificaron de "electoralista" ante la cercanía de la próxima cita con las urnas.
El primer ministro luso, António Costa, no participó en este primer debate, pero tras la aprobación señaló en declaraciones a periodistas que su Gobierno mantiene la "voluntad constructiva" de mejorar el documento durante su tramitación en las diferentes comisiones.