El Ibex pierde 30.000 millones de capitalización desde las elecciones
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La incertidumbre sobre el resultado de las elecciones generales celebradas el pasado día 20 de diciembre ha venido a castigar, aún más, al Ibex 35, que ya de por sí se encontraba en horas bajas, tras cerrar en 2015 uno de los peores ejercicios anuales entre los índices del Viejo Continente. En concreto, las compañías presentes en el selectivo español han perdido más de 30.530 millones de euros de capitalización bursátil -esto es, el valor en Bolsa de las compañías- desde la jornada previa a los comicios (el viernes 18 de diciembre). Ayer, además, el Ibex encajó un nuevo retroceso (-1,48%), tras iniciar 2016 con su peor arranque desde el año 1997, arrastrado también en parte por la inestabilidad de la economía china.
Es cierto que el último mes no ha resultado positivo para ninguno de los grandes parqués internacionales, pero también lo es que este retroceso se ha dejado notar con más intensidad en la Bolsa madrileña, que ha caído cerca de un 8,5% durante los últimos 30 días, por delante de los índices de referencia: el Ibex desciende durante este periodo, por ejemplo, dos puntos porcentuales más que Fráncfort, tres más que París y casi el doble que el Dow Jones estadounidense.
Prácticamente, todas las empresas españolas han retrocedido en comparación con la situación anterior a los comicios, con la excepción de Amadeus (cuya capitalización se incrementó un 0,8%), Acciona (1,4%), IAG (1,9%) y Arcelormittal (2,6%). El mayor perjudicado por los vaivenes que sufre el parqué español en estas últimas semanas ha sido el sector financiero y de seguros (Banco Sabadell, Bankinter, Mapfre, BBVA, Banco Santander, Bankia, Banco Popular, Caixabank), que ha experimentado los mayores descensos porcentuales. En su conjunto, ha visto cómo se han volatilizado 16.906 millones de euros de capitalización bursátil.
La entidad presidida por I sidro Fainé ha liderado los descensos de las firmas del Ibex 35, al perder un 15,3% de su valor bursátil (y ver rebajado su importe en el parqué en más de 3.200 millones de capitalización). Le siguen Popular (que se dejó un 12,3% y 861 millones de valor de cotización), Bankia (un 10,9% menos y 1.439 millones de capitalización) y el Santander (-9,9% y 6.726 millones).
Compañías más expuestas
Resulta lógico que la banca sea uno de los sectores más perjudicados tras los resultados electorales: los inversores tratan de anticiparse a la formación del nuevo Ejecutivo y hacen sus apuestas sobre la naturaleza e inclinaciones del partido que alcance La Moncloa. Por tanto, los primeros sectores en los que se comienza a descontar posibles medidas contrarias a los intereses empresariales -regulaciones restrictivas, anticompetitivas o, incluso, nacionalizaciones, como proponían no hace mucho formaciones políticas de extrema izquierda- son los más vulnerables a los cambios normativos. El devenir de entidades financieras, compañías de construcción y concesiones, energéticas e inmobiliarias se encuentra estrechamente vinculado a sus marcos regulatorios.
La mayor parte de los analistas coinciden en que los comicios han generado un escenario de inquietud en el que los inversores dudan sobre la capacidad de los partidos españoles para formar Gobierno dada la fragmentación del espectro político y, en el caso de que lo consiguieran, temen que un Ejecutivo en minoría parlamentaria no disponga de capacidad para continuar con las reformas estructurales.
«En España se abre una situación muy similar a la vivida en Portugal. Además, el gobierno que se establezca será de minoría, con menos capacidad para continuar con la misma intensidad los planes de reestructuración», señaló la firma de asesoramiento e intermediación bursátil Norbolsa en su último informe estratégico. Elocuente fue también el titular de portada del diario de referencia en la City londinense, «Financial Times», el día posterior a las elecciones generales: «España afronta la inestabilidad política después de los comicios»... Más información