El Gobierno interino de Brasil pretende limitar gasto por al menos 10 años
El Gobierno del presidente interino de Brasil, Michel Temer, informó hoy de que propondrá al Congreso una enmienda constitucional para[…]
El Gobierno del presidente interino de Brasil, Michel Temer, informó hoy de que propondrá al Congreso una enmienda constitucional para limitar el aumento del gasto público en función de las tasas de inflación durante al menos diez años.
Según el proyecto, anunciado hace diez días pero precisado hoy por el Ministerio de Hacienda, el aumento del gasto público durante un ejercicio fiscal no podrá ser superior a la inflación del año anterior y así deberán reflejarlo los presupuestos.
La propuesta plantea que el límite no será modificado durante los primeros diez años en que la ley esté en vigor, aunque contempla la posibilidad de que, en la década siguiente, el techo sea alterado por el Ejecutivo, siempre que cuente con el aval del Congreso.
"La mayor finalidad de esta medida es que el crecimiento de la deuda pública en relación al Producto Interno Bruto (PIB), que ha crecido sistemáticamente, se estabilice y luego empiece a caer", explicó el ministro de Hacienda, Henrique Meirelles.
El ministro indicó que, entre 1997 y 2015, el gasto público en Brasil creció una media del 6 % por encima de la inflación del año anterior, lo que consideró "insostenible".
Apuntó que, entre 2008 y 2015, ese proceso se acentuó y el gasto llegó a aumentar hasta un 50 % en relación al índice de inflación e indicó que esa diferencia fue financiada mediante emisión de deuda, lo cual impactó en las arcas públicas y propició la disparada de los tipos de interés.
"No hay ninguna posibilidad de seguir gastando indefinidamente más de lo que la sociedad es capaz de pagar", aseguró Meirelles en una rueda de prensa en la que garantizó que ese aumento constante del gasto es una de las causas de la profunda recesión que sufre el país.
"Esta situación generó una caída de confianza en relación a la deuda pública y a ella se sumaron intervenciones en la economía y una inseguridad general que hizo que cayeran las inversiones y la confianza de los propios consumidores", sostuvo el ministro.
Meirelles no hizo ninguna referencia directa a la gestión de la presidenta, Dilma Rousseff, suspendida de sus funciones desde el 12 de mayo pasado para responder a un juicio político y sustituida por su antiguo vicepresidente, Michel Temer, mientras dura el proceso.
Sin embargo, insistió en que, durante los últimos años, el gasto público creció en forma "insostenible" y contribuyó a profundizar la crisis económica del país.
Según Meirelles, la medida que se propondrá al Congreso servirá para "revertir ese proceso" y permitirá que "los gastos crezcan de una forma controlada, apenas en el mismo nivel que la inflación del año anterior".
El ministro consideró que, a medida que la relación entre el PIB y la deuda pública se estabilice "y comience a caer", se generarán "confianza, inversiones y empleos", lo cual redundará en beneficios para toda la sociedad.
Meirelles precisó que el límite propuesto valdrá para los tres poderes de la Nación (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) y negó que eso pueda suponer una contención del gasto social.
Según el ministro, el techo será para el gasto general del Gobierno, que tendrá plena libertad para "destinar más recursos a las áreas sociales y reducirlos en otras".
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