El BM mantiene el PIB chino en el 6,5 % este año y rebaja el de 2019 al 6,2 %

El Banco Mundial (BM) mantiene sus perspectivas para el crecimiento de la economía de China de este año en el[…]

El Banco Mundial (BM) mantiene sus perspectivas para el crecimiento de la economía de China de este año en el 6,5 %, pero rebaja su previsión para 2019 hasta el 6,2 %, según un informe divulgado hoy.

En la presentación del informe "Actualización económica de China", divulgado este jueves, la institución pronostica un crecimiento del 6,5 % para 2018 y del 6,2 % para 2019 y 2020, en medio de las tensiones comerciales con Estados Unidos y las dificultades que encara el Gobierno para profundizar sus reformas.

El estudio asegura que mientras los esfuerzos de los líderes chinos se dirigen a reequilibrar su economía, se prevé que su crecimiento se modere en 2019 y 2020, aunque se mantendría igualmente por encima del de muchas economías de Asia.

En mayo, el Banco Mundial había proyectado un avance del 6,3 % para los años 2019 y 2020, una décima mayor que lo publicado hoy.

El documento apunta a que el principal desafío del país será "gestionar los vientos en contra relacionados con el comercio" y, al mismo tiempo, seguir avanzando en sus planes de limitar los riesgos financieros.

También calcula que el consumo será el principal motor de la economía china debido a la ralentización del crecimiento crediticio -que pesa sobre la inversión-, la desaceleración de la demanda global y el aumento de los aranceles estadounidenses sobre productos chinos, suspendidos temporalmente por la tregua que acordaron ambos países a principios de mes.

"El crecimiento de las exportaciones de productos chinos sujetos a aranceles estadounidenses del 25 % ha bajado significativamente, pero el de los productos sujetos al 10 % se mantiene robusto", dice el informe, que añade las importaciones chinas desde Estados Unidos han disminuido en los últimos meses.

El BM cree que el impacto directo de la guerra comercial está siendo relativamente limitado, pero que su efecto a largo plazo será más severo por el posible deterioro de la confianza de los inversores, que tendría consecuencias para el comercio global.

En ese sentido, el organismo recomienda a que China haga "esfuerzos para aliviar las preocupaciones de sus socios comerciales", como la protección de la propiedad intelectual y la transferencia de tecnología.

Asimismo, el estudio advierte de los riesgos financieros causados por la bajada de los precios de las acciones en los mercados de valores nacionales, que han caído un 20 % en lo que va de año, y al hecho de que el renminbi -la divisa nacional- se ha depreciado en casi un 6 % frente al dólar estadounidense en el mismo período.

En los últimos meses, el Gobierno ha desvelado una serie de medidas como recortes en los requisitos de reserva de los bancos para estimular los préstamos, incentivos fiscales para empresas y hogares y aumentado el gasto de los gobiernos locales.

"Para estimular la economía, la política fiscal debería centrarse en aumentar el consumo de los hogares en lugar de la infraestructura pública, que podría obstaculizar una mejor asignación de los recursos", opina la institución al respecto.

Según Elitza Mineva, coautora del informe del BM, un gasto fiscal "más alto y mejor orientado" crearía empleos y mejoraría los servicios públicos, lo que a su vez "aumentaría los ingresos disponibles y el consumo", contribuyendo al reequilibrio económico.

En octubre, el Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo su pronóstico sobre el crecimiento de China para 2019 de un 6,4 % a un 6,2 %, pero mantuvo su perspectiva de 2018 sin cambios.

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