El BCE sigue los pasos de la Fed y reducirá las compras de bonos en julio

El BCE mantendrá el actual ritmo de compras hasta el verano y enviará un aviso al mercado antes de recortarlas

El Banco Central Europeo (BCE) seguirá los pasos de la Reserva Federal y llevará a cabo un tapering encubierto: ralentizará la compra de bonos a partir de julio, lo que es un claro indicador de que el programa de compras pandémico (PEPP) finalizará en marzo de 2022.

Según el 60% de los economistas encuestados por Bloomberg, el BCE mantendrá hasta el verano el actual ritmo de compras netas, pero mandará un aviso al mercado antes de detener el ritmo de compras de al menos tres meses.

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Tampoco esperan que el banco central modifique su política monetaria en la próxima reunión, que tendrá lugar la próxima semana.

Un consejo de Gobierno dividido entre halcones y palomas

La reunión de la próxima semana del BCE será un claro indicador sobre lo que piensa el Consejo de Gobierno del organismo, aunque no tome medidas hasta junio.

Halcones y palomas volverán a mostrar sus discrepancias.

Por un lado, los halcones podrían argumentar que el alza del rendimiento de los bonos y la recuperación económica podrían justificar la reducción del volumen de compras. Por el contrario, las palomas podrían mostrarse más cautelosas. 

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El debate de la retirada de estímulos está sobre la mesa, tanto en el BCE como la Fed realizaron declaraciones al respecto.

La propia presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha subrayado repetidamente los peligros de retirar el apoyo monetario o fiscal demasiado pronto, mientras que hay opiniones discordantes en el seno del BCE que advierte de los peligros de invertir demasiado dinero en el sistema financiero, que pondrá en peligro la estabilidad.

En ese sentido, el gobernador del banco central holandés, Klaas Knot, sugirió que las compras podrían reducirse a partir del tercer trimestre. Su colega francés Francois Villeroy también comentó que las compras podrían finalizar en marzo de 2022.

Mantener los costes de financiación

De momento, el banco central aceleró su programa de compras el mes pasado para mantener las condiciones de financiación para empresas, hogares y gobiernos de la zona del euro favorable. 

Y es que los costes de endeudamiento se enfrentan a presiones al alza a medida que la recuperación económica de los Estados Unidos va más rápida y un alza de los rendimientos de los bonos a nivel mundial.

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Los responsables políticos del BCE insisten en que hay pocas razones para cambiar de rumbo hasta junio, cuando se lleva a cabo la revisión de las perspectivas económicas, lo que permitirá al organismo hacerse una mejor idea sobre el ritmo de la recuperación.

Por el contrario, el BCE sigue pensando en que la economía de la eurozona todavía está comprometida como consecuencia de las altas tasas de infección y los bloqueos estrictos en muchos países de la región que todavía frenan la actividad empresarial.

A ello se une el fiasco del plan de vacunación europeo. Sin embargo, un repunte de las vacunaciones sugiere que las restricciones de coronavirus pueden ser gradualmente levantadas en los próximos meses. 

Los economistas predicen que la economía comenzará su recuperación en el segundo trimestre. "Los bloqueos al comienzo del trimestre son un lastre, pero a medida que avanzan las campañas de vacunación, la mejora está a la vista ”, dijo Birgit Henseler, economista de DZ Bank. "El crecimiento debería acelerarse con fuerza en el tercer trimestre”, añadió.

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