EEUU mata a 94 'yihadistas' de Daesh con la 'madre de todas las bombas'
Estados Unidos lanzó el jueves por primera vez en un conflicto la mayor bomba no-nuclear, la llamada «Madre de todas las bombas», al arrojarla contra un complejo de túneles de Daesh en la provincia de Nangarhar (Afganistán). Según acaban de informar fuentes oficiales de Afganistán, la bomba ha matado a 94 'yihadistas' de Daesh, entre ellos a cuatro líderes de la formación.
Estados Unidos lanzó el jueves por primera vez en un conflicto la mayor bomba no-nuclear, la llamada «Madre de todas las bombas», al arrojarla contra un complejo de túneles de Daesh en la provincia de Nangarhar (Afganistán). Según acaban de informar fuentes oficiales de Afganistán, la bomba ha matado a 94 'yihadistas' de Daesh, entre ellos a cuatro líderes de la formación.
"Noventa y cuatro terroristas del EI, incluidos cuatro altos cargos, murieron" en el bombardeo, informó el Gobierno provincia de Nangarhar en un comunicado, en el que aseguró que no se registraron bajas civiles. Las autoridades de Nangarhar identificaron a los líderes del EI fallecidos como Hamza Abubakr, Hamid, Mohammad Ibrani y Hafiz Sayed en una operación en la que además fueron destruidos "tres túneles y un depósito de munición", se indica en la nota.
Tal y como ha informado Ataullah Khogyani, portavoz del gobernador de la provincia de Nangarhar, las bajas ocasionadas por la bomba son más del doble de las 36 reportadas inicialmente. "Afortunadamente, no hay informes de civiles muertos en el ataque", ha explicado la misma fuente.
Por primera vez en la historia, Estados Unidos utilizó la bomba GBU-43 Massive Ordnance Air Blast (MOAB), un gigantesco proyectil de unas 10 toneladas de peso, diseñado para destruir complejos de cuevas y túneles subterráneos. La bomba es la más poderosa que existe sin utilizar combustible nuclear, y solo se había usado hasta la fecha en pruebas controladas.
La provincia de Nangarhar, en el este afgano y cerca de la frontera con Pakistán, es la remota región que la que los yihadistas de Daesh se han asentado para ampliar su presencia en la que llaman provincia de Jorasán (parte de su autoproclamado califato).