De Guindos viaja al G20 a China, donde podrá negociar senda de ajustes con CE
El ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, participará este fin de semana en una reunión del G20 en[…]
El ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, participará este fin de semana en una reunión del G20 en Chengdu (China) en la que coincidirá con dirigentes europeos influyentes en el proceso de sanción a España por déficit excesivo y en la negociación de una nueva senda fiscal en 2016 y 2017.
A la reunión de titulares de finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20, que se prolongará durante los días 23 y 24 de julio en esta ciudad del centro de China, está previsto que asistan entre otros el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, así como los homólogos alemán o francés de De Guindos.
Con todos ellos mantiene el ministro español una relación fluida, y por eso con toda probabilidad en sus conversaciones tendrán cabida las importantes decisiones que afectarán a la gestión presupuestaria española, y que se anunciarán la próxima semana.
Así, el día 27 está previsto que el colegio de comisarios adopte nuevos objetivos de déficit en España para 2016 y 2017 y haga una propuesta de sanción por no haber tomado medidas eficaces para reducir el déficit.
De este modo lo decidió el Consejo de ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea (UE) el pasado día 12, cuando activó el proceso contra España y Portugal.
La multa puede ir de cero a casi 2.200 millones de euros en el caso de España y la suspensión de parte de los fondos estructurales y de inversión europeos, aunque podrían reactivarse a cambio de medidas.
En sus alegaciones, el Gobierno español en funciones se ha comprometido a adelantar a julio (a mañana concretamente) el cierre de los presupuestos generales del Estado de 2016 como estrategia fiscal para controlar el gasto público, lo que podría ahorrar unos 1.000 millones.
Asegura además que en cuanto se constituya el próximo Gobierno se aprobará un decreto ley con las medidas anunciadas, que incluyen la subida de los anticipos que las grandes empresas pagan a cuenta del Impuesto de Sociedades, con una recaudación adicional estimada de 6.000 millones de euros, y nuevos instrumentos para luchar contra el fraude fiscal, con un impacto previsto de otros 1.000 millones.
A ello se suman otros 1.500 millones que el Gobierno espera ahorrarse en el pago de los intereses de la deuda pública.
Todo ello supondría más de 9.000 millones de euros, aunque la pasada semana el ministro De Guindos calculó en una entrevista que que el conjunto de las medidas propuestas a Bruselas para evitar la multa tendría un impacto de más de 8.000 millones.
Además de la multa, en su última reunión antes de la parada estival la CE prevé reajustar la senda de déficit de 2016 y 2017.
En mayo pasado la CE propuso a España reducir el desajuste fiscal al 3,7 % en 2016 y al 2,5 % en 2017, con lo que recibiría un año extra, pero reconoce que quizás sea necesario reajustar la senda.
Distintos medios han venido publicando que dado el retraso en la formación de gobierno en España y la consiguiente ausencia de margen, entre otros motivos, se podría elevar el margen al 3,9 % este año (de hecho este es el déficit que calcula la CE que tendrá España) y rebajar más el de 2017 (que según el informe de primavera será del 3,1 %).
Esto retrasaría los principales ajustes hasta el año que viene, de manera que no se rebase el ejercicio próximo el límite del 3 % de desfase entre ingresos y gastos públicos fijado en los criterios de Maastricht.
Aunque es la primera vez que se abre un proceso de multa por incumplimiento de déficit, este límite ha sido sobrepasado por todos los socios comunitarios menos cinco, sin estar en recesión, en total 114 veces.
Los principales incumplidores han sido Francia (11 veces), seguida por Grecia, Portugal y Polonia (10), Reino Unido (9), Italia (8), Hungría (7), Alemania e Irlanda (5).
España se sitúa en un punto medio, con cuatro incumplimientos anuales, los de los ejercicios 2009, 2011, 2012 y 2013, ya que la CE permitió los de 2008, 2010, 2014 y 2015 porque la economía estaba en retroceso.