Corea del Norte muestra nuevos misiles y asegura estar lista para la guerra
En un alarde de fuerza ante Estados Unidos, Corea del Norte ha mostrado este sábado nuevos misiles en un gran[…]
En un alarde de fuerza ante Estados Unidos, Corea del Norte ha mostrado este sábado nuevos misiles en un gran desfile por el 105 aniversario del nacimiento de Kim Il-sung, su fundador y abuelo del actual dictador. Pero, siguiendo su táctica habitual de tensar la cuerda hasta el último momento sin llegar a romperla, no ha llevado a cabo ningún ensayo nuclear o balístico, como le ha prevenido el presidente Donald Trump.
Desafiando, eso sí, sus advertencias para que frene sus provocaciones militares, el régimen del joven Kim Jong-un ha enseñado lo que parecen ser nuevos misiles intercontinentales y submarinos, así como numerosas lanzaderas de proyectiles, tanques, cañones y otros vehículos de guerra. Según muestran las imágenes tomadas por la televisión estatal, entre ellos destacan varios cohetes KN-08 y KN-14, con los que Pyongyang pretende algún día tener la capacidad para golpear a EE.UU. con una cabeza nuclear.
En su discurso de año nuevo, Kim Jong-un aseguró que dichos proyectiles habían "alcanzado su fase final", pero los expertos dudan de su verdadera potencia porque todavía no han sido probados. Para determinar el grado de amenaza que suponen, los analistas ya están estudiando los enormes cohetes que han desfilado junto a miles de soldados por el centro de Pyongyang.
Transportados por lanzaderas móviles, que el régimen está desarrollando porque resultan más difíciles de detectar, también han sido revelados sus misiles submarinos, que fueron disparados con éxito hace varios meses y son especialmente peligrosos para el enemigo. Denominados Pukkuksong, estos proyectiles pueden llegar a recorrer hasta mil kilómetros tras ser lanzados desde debajo el agua, aumentando así el efecto sorpresa de su ataque.
Junto a ellos, hicieron acto de presencia los famosos cohetes de rango medio Musudan, en teoría capaces de llegar hasta la base estadounidense de Guam en el Pacífico, y los Nodong de corto alcance que amenazan a la vecina Corea del Sur. Además de mejorar sus vehículos de guerra, el régimen está avanzando en los llamados proyectiles con combustible sólido, lo que indicaría que las sanciones internacionales impuestas por la ONU no han logrado detener su programa militar.