Confebask mantiene que Euskadi crecerá un 2,6 % este año y bajará el paro
Confebask mantiene su previsión de que la economía vasca crecerá este año en torno al 2,6 por ciento, habrá 18.000[…]
Confebask mantiene su previsión de que la economía vasca crecerá este año en torno al 2,6 por ciento, habrá 18.000 nuevos afiliados a la Seguridad Social para finales de año y que la tasa de paro estará cercana al 13 por ciento.
Después de la celebración del Consejo General de Confebask, su presidente, Roberto Larrañaga, ha comparecido ante los medios para analizar la actual situación económica vasca y ha valorado que "2015 terminará como el segundo año consecutivo de incremento de empleo y actividad".
Según ha dicho, "de seguir como hasta ahora, previsiblemente para diciembre de este año, la economía vasca podría recuperar por fin el nivel de riqueza que generaba antes de la crisis, aunque no así ni el número de empresas ni el empleo".
Larrañaga ha indicado que en Euskadi todavía hay 5.000 empresas y 70.000 empleos menos que en 2008, que representan en ambos casos en torno a un 8 por ciento menos que antes de la crisis, lo que evidencia, a su juicio, "una clara imagen de la dureza de esta crisis e indica que queda mucho camino por recorrer".
A su entender, "las empresas vascas que han resistido a la crisis, han salido claramente reforzadas" y "las últimas noticias sobre la adquisición de empresas vascas por parte de 'gigantes' mundiales dejan patente la calidad del tejido empresarial" vasco.
Pero ha advertido de que "también es verdad que puede generar algunas dudas porque su arraigo al país no es el nuestro".
Ha planteado que uno de los retos de las empresas vascas debe ser crecer de tamaño "para competir y también para evitar, en la medida de lo posible, que los centros de decisión se alejen de nuestro país".
En este sentido, se ha referido al caso de Mercedes, por la decisión de esa compañía a nivel mundial de reestructurar las empresas del grupo que perjudicará a la tributación en Euskadi, si bien ha avanzado que "hay conversaciones para que ese golpe sea progresivo".
Confebask ha tratado este asunto con Mercedes pero, ha dicho, la compañía "es soberana en su decisión y además ésta no se toma en Europa".
En el caso de Arcelor, Larrañaga ha afirmado que "el Gobierno Vasco está haciendo todo lo necesario para que la planta de Sestao siga adelante".
Según el análisis que han hecho los empresarios vascos, los siete meses que el gobierno español lleva en funciones, es "demasiado tiempo para los momentos que vivimos" y, si bien ha valorado la estabilidad institucional en Euskadi, ha advertido de que los problemas de gobernabilidad en el Estado están afectando a la economía vasca porque "retrae inversiones" y retrasa decisiones sobre políticas estratégicas.
Larrañaga ha enumerado, entre las prioridades de Confebask, su apuesta por la industria y ha aplaudido "el decidido esfuerzo" de instituciones y empresas para incorporarse a la industria 4.0.
Ha reiterado la necesidad de impulsar la formación profesional dual que se adecúa al modelo productivo de las empresas vascas y favorece la inserción laboral de los jóvenes, así como ha avanzado su colaboración con las universidades vascas para impulsar un programa de universidad dual.
Entre esas prioridades, Larrañaga ha destacado la necesidad de "una fiscalidad empresarial moderna y equiparable a la de nuestro entorno", en referencia al resto del Estado y de otros países de Europa, para evitar "asumir una mayor carga impositiva que resta competitividad a las empresas vascas".
Unido a la ello, ha pedido "una política energética que por fin elimine los sobrecostes que soporta la industria".
Ha adelantado que Confebask presionará al nuevo gobierno español para que concrete ya los plazos de finalización de la línea ferroviaria de alta velocidad en Euskadi.
Asimismo, ha considerado "imperativo blindar aún más si cabe" la vigencia del Concierto Económico vasco "ante las críticas sin fundamento que vuelven a lanzar dirigentes de algunos partidos políticos de ámbito estatal en lo que sólo puede ser entendido como 'mala fe' o desconocimiento absoluto de lo que supone".
Confebask se ha felicitado por la sentencia del Tribunal Constitucional "hacia el blindaje de un sistema fiscal propio por el que dimos la batalla muy intensamente en Bruselas hasta su validación definitiva por el tribunal europeo".
A pesar de la crisis "nuestro Estado del bienestar se ha mantenido en unos niveles aceptables" y "no han sufrido un deterioro equiparable a la de otras economías de nuestro entorno" y "eso, ha sido posible también por la contribución de los empresarios y su aportación de riqueza".
Ha lamentado que "el papel del empresario sigue sin ser suficientemente reconocido por la sociedad vasca" y ha reprochado a quienes cuestionan su compromiso y les insultan llamándoles 'piratas', ha dicho en referencia al sindicato ELA.
Junto a las medidas fiscales más ventajosas y la rebaja del coste energético, "unas relaciones laborales más amables" favorecerían la llegada a Euskadi de inversiones o el mantenimiento de las empresas, ha dicho.
Larrañaga ha opinado que es posible la unidad de acción sindical por parte de ELA y LAB, pero que ello no cambiaría el actual escenario.
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