Comerciantes Melilla reclaman mejoras fronteras y un trato más digno personas

Un centenar de personas se han concentrado hoy en las inmediaciones de la frontera de Beni-Enzar de Melilla en protestar[…]

Un centenar de personas se han concentrado hoy en las inmediaciones de la frontera de Beni-Enzar de Melilla en protestar por el abandono de los puestos fronterizos y por lo que califican como "trato inhumano e indignante hacia las personas que diariamente cruzan por ellos para comprar productos".

Convocados por la Asociación de Comerciantes de Melilla (Acsemel), los comerciantes han cerrado hoy sus negocios en señal de protesta por el deterioro de una actividad que ha supuesto según el propio Gobierno de Melilla "unos 46 millones de euros en el impuesto especial IPSI" para la ciudad el pasado ejercicio.

Ante la prensa, los comerciantes han recordado que esta recaudación se corresponde a un volumen de mercancías provenientes de la Península por valor de 460 millones de euros y, por ello, "España tiene una responsabilidad con las personas que vienen, traen su dinero, compran mercancías y la llevan a Marruecos, a las que tiene en una situación muy lamentable".

"Necesitamos que la administración se de cuenta de que esto es suelo europeo y las condiciones infrahumanas que se están dando no son dignas de que aquí ondee la bandera de Europa", han denunciado, más cuando estas personas están aportando un beneficio muy grande a la ciudad.

Los representantes de Ascemel han recordado que Melilla es una ciudad que "vive subvencionada" y solamente aporta la economía que se genera en la frontera no como otra ciudades que aportan el turismo o su agricultura

"Pero, nosotros qué aportamos", se han preguntado los comerciantes, que han indicado: "aportamos a los subsahariano, los sirios, los MENAS y esa es la imagen que hay de Melilla".

Los propietarios de los comercios cercanos a la frontera han calificado de éxito la convocatoria de cierre y no dudan en seguir adoptando esta medida de presión todos los viernes si desde la Delegación del Gobierno no se atiende a sus demandas.

Ascemel ha acusado al delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik El Barkani, de hacer todo lo contrario de lo que le piden y "como sigamos callados y con los brazos cruzados va a arruinar nuestros negocios".

Han hecho un llamamiento el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, para que tome cartas en el asunto, porque "esto va a más y nosotros nos defenderemos tantas veces como haga falta".

Han recomendado al delegado "que se disfrace, que venga a la frontera con una bolsa y un litro de leche" y se de cuenta de lo que sucede donde hay personas que "han recibido palos por parte de la policía" y no denuncian por miedo a que "le señalen el pasaporte para se sepa que lo tienen que echar para atrás".

El comercio es un oxígeno para Melilla y si éste desapareciera, la ciudad se convertiría en un desierto por eso dicen que "hay que arreglar la frontera, dignificarla para las personas que trabajan y contribuyen a la economía".

Ascemel pide la construcción de una nueva frontera dedicada exclusivamente al comercio en el Barrio Chino, y aseguran que hay suficiente terreno para hacer una explanada cubierta para los porteadores y vehículos que pasan mercancías, con unos servicios mínimos y "en unas condiciones que no sean tan escandalosamente inhumanas".

"Es algo que es viable que no se trata de ningún sueño irrealizable, simplemente se necesita la voluntad de las personas que nos gobiernan y que quieran arreglar las cosas", ha concluido.

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