Blesa escribe el último capítulo de su caída en desgracia
El que fuera presidente de Caja Madrid entre los años 1996 y 2009, Miguel Blesa, ha escrito hoy el último[…]
El que fuera presidente de Caja Madrid entre los años 1996 y 2009, Miguel Blesa, ha escrito hoy el último capítulo de su caída en desgracia que comenzó en el año 2013 cuando el juez Elpidio Silva, que investigaba la compra del City National Bank de Florida, le envío a prisión.
A primeras horas de la mañana, Blesa ha sido encontrado muerto con un disparo en el pecho, en lo que parece un suicidio, en una finca de Córdoba a la que había llegado con un amigo de madrugada.
Blesa, que dejó la presidencia de Caja Madrid en enero de 2010, acumulaba varios casos judiciales y por alguno de ellos ya había pasado por prisión.
A punto de cumplir los 70 años, el próximo mes de agosto, el expresidente de Caja Madrid esperaba la decisión del Tribunal Supremo tras el recurso de casación presentado por la condena de la Audiencia Nacional a seis años de prisión por apropiación indebida del patrimonio de Caja Madrid al gastar casi medio millón de euros con una tarjeta opaca.
Junto a él fueron condenados los otros 64 usuarios de las visas, entre ellos su sucesor al frente de la entidad, Rodrigo Rato.
El exbanquero recurrió el fallo alegando que la obtención de los datos no había contado con la debida autorización judicial, al haber accedido sin su consentimiento a una información de Caja Madrid.
La Audiencia Nacional quería investigar también si cometió un delito fiscal a través de la empresa Danforth Investments, con sede en Islas Vírgenes Británicas, de la que fue apoderado antes de llegar a la entidad financiera.
También estaba pendiente la apertura de juicio oral contra él y el exdirector general de Caja Madrid Ildefonso Sánchez Barcoj por un delito de administración desleal continuada en relación con sobresueldos en la entidad.
En enero de 2015, la Fiscalía Anticorrupción denunció ante la justicia presuntas irregularidades en las retribuciones recibidas por la cúpula de Caja Madrid entre 2007 y 2010, por el incremento irregular de sueldos, indemnizaciones y planes de pensiones supuestamente fraudulentos de Caja Madrid durante la época de Blesa como presidente.
Blesa y el resto del comité de dirección de Caja Madrid habrían percibido entre 2008 y 2010 un total de 8,57 millones de euros de forma "irregular" mediante incrementos de sueldos fijos y variables anómalos, deducciones fiscales fraudulentas que repercutieron en la caja cuando eran computables a los directivos, e indemnizaciones por despido.
Afiliado del PP e íntimo amigo del expresidente del Gobierno José María Aznar, Blesa se convirtió en el primer banquero de la reciente crisis financiera que pisó la cárcel.
Hace cuatro años, el juez Elpido Siva le envío a prisión por la investigación de la compra del City National Bank de Miami por parte de Caja Madrid, sin embargo en ese momento solo pasó 24 horas en la prisión madrileña de Soto del Real, al pagar su familia una fianza de 2,5 millones de euros.
Caja Madrid anunció en 2008 la compra del 83 % del City por 927 millones de dólares, posteriormente acudió a una ampliación de capital en la que puso 100 millones de dólares y finalmente se hizo con el 100 % de la entidad tras aportar otros 207 millones de dólares.
La entidad terminó pagando 1.234 millones de dólares por el banco estadounidense, unos 833 millones de euros.
Blesa, que luchó con todas sus fuerzas para renovar su mandato como presidente de Caja Madrid en 2010, aunque finalmente no pudo ser y le relevó Rodrigo Rato, se fue de Caja mostrándose orgulloso por haberla hecho cinco veces más grande durante su gestión.
Poco después de su salida, Blesa pudo ver la transformación de Caja Madrid en Bankia y la intervención de la misma en mayo de 2012, así como su rescate millonario valorado en 23.475 millones de euros.
En ese momento comenzó a aparecer el nombre de Blesa por su gestión de la entidad, y salió a la luz la concesión supuestamente fraudulenta de un préstamo de 26,6 millones de euros a la aerolínea Air Comet.
Todo apunta a pensar que, previsiblemente, Blesa ha decidido poner punto y final a su historia, y no seguir con la agonía de esperar fallos judiciales unidos a una fuerte presión mediática y popular.EFE
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