Apague el interruptor
Los consumidores debe "pagar más, consumir menos" y prepararse para costear las inversiones en energías renovables. Así lo ha destacado[…]
Los consumidores debe "pagar más, consumir menos" y prepararse para costear las inversiones en energías renovables. Así lo ha destacado el presidente de una importante eléctrica del país y las bolsas lo han celebrado al alza: habrá más ingresos para las compañías del sector. Los accionistas pueden sentirse satisfechos, sino fuera porque muchos de ellos -la mayoría, digamos- también tienen que abonar mensualmente la factura de la luz. Y se están dando cuenta de que la deseada liberalización del sector todavía no ha traído un solo beneficio para el consumidor.
El sistema eléctrico aprobado en 2003 ha sido, hasta ahora, perjudicial, por varias causas:
-Permitió al Gobierno de la época mantener invariable el precio regulado de la electricidad, a pesar de que el coste de la energía no paraba de subir en esos años -"que paguen en el futuro", pensarían-
-Atrapa a los clientes que han optado por el sistema de libre elección, porque, cuando finalizan las ofertas iniciales, no tienen capacidad de negociación con multinacionales eléctricas que acaban por imponerle sus precios;
-Implanta un sistema de fijación de precios en el que son las propias eléctricas -un oligopolio, en la práctica- las que acuden a una subasta en la que determinan los precios;
-Y establece un sistema de compensación (déficit de tarifa) por el que las generaciones futuras deberán pagarles a las compañías la diferencia entre lo que pagan en sus facturas y lo que -dicen-, realmente cuesta producir energía...
Llega el final de otro año y con él los rumores en torno a la subida de la luz, que nadie termina de aclarar. ¿No resultaba que la liberalización eléctrica aportaba más transparencia?