Propugnan que los discapacitados trabajen en empresas ordinarias con apoyo

La Asociación en defensa de los derechos de las personas con discapacidad intelectual (LADD) propugna que estos trabajadores se inserten en empresas ordinarias con el apoyo de un experto, que facilitará su ajuste en la dinámica empresarial.

Esta es una de las propuestas que se incluye en la ponencia final de un proyecto de reflexión sobre el acceso al trabajo de las personas con discapacidad intelectual desarrollado por LADD y que ha recibido apoyo económico de la Caixa.

Montse Tarridas, miembro de LADD, ha indicado a EFE que, con más del 80 % de desempleo, este colectivo de personas es el que tiene menos acceso al trabajo y unos sueldos más bajos.

"La situación es aún más grave cuando hablamos del trabajo en empresas, en entornos normalizados, que, según la Convención de Derechos de la ONU, debería ser el principal objetivo" de la inserción laboral de las personas con discapacidad intelectual.

En este proyecto de reflexión han participado empresas, entidades sociales, personas del colectivo y referentes de Canadá, Gran Bretaña y también Baleares, donde se han cambiado normas para que la nueva guía sea que "cada persona es diferente" y que precisa una perspectiva integral para su inserción laboral.

Así, en Canadá se ha optado por crear una agencia estatal que casa las demandas de las empresas con las personas con discapacidad intelectual en paro, mientras en Gran Bretaña se ha apostado por impulsar la formación profesional dual en el colectivo con un resultado de un 65 % de inserción en los últimos diez años.

Según las conclusiones de LADD, los centros especiales de trabajo (CET), principal proveedor de empleo actualmente para el colectivo en Cataluña, deberían ser el trampolín en el que ofrecer formación para afrontar el paso a la empresa ordinaria.

"Por el contrario, se ha desvirtuado el objetivo de creación de los CET", ha considerado Tarridas, que apuesta por reservar estos centros sólo para las personas que no puedan insertarse en empresas ordinarias o las que lo intentan y no tienen éxito y deberían poder volver a ese entorno laboral más protegido.

Esta asociación considera que, actualmente, los CET agrupan a las personas con discapacidad intelectual más productivas, "porque son las que los hacen funcionar", pero que también taponan este servicio para las que no son tan productivas y podrían trabajar ahí.

"El panorama es a la vez decepcionante y esperanzador. Estamos ante un problema estructural, que hay que abordar desde diversos frentes y en el que hay que revisar temas que han quedado muy desfasados, como el papel de los centros especiales de trabajo", ha considerado Maite Tarridas.

Según las conclusiones del proceso efectuado por LADD, son necesarias personas de apoyo al lado de los trabajadores discapacitados intelectuales y también de las empresas "porque se ha visto que esto funciona y es el futuro", así como un proceso de valoración adecuado del trabajo a realizar.

También son necesarias una formación profesional dual y "caminos de ida y vuelta" a los CET para estas personas, que no deberían perder sus ayudas sino "ir con ellas allí a donde vayan".

Tarridas ha indicado que existen muchos puestos de trabajo en los que los discapacitados intelectuales podrían desarrollarse laboralmente y que, actualmente y a pesar de leyes e instrucciones que les protegen, apenas se contemplan, como hospitales, las administraciones públicas, escuelas y espacios deportivos, entre otros.

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