Éxodo de venezolanos a Colombia puede suponer el 0,41 % del PIB, según el BM
Los efectos de la prestación adicional de servicios y fortalecimiento institucional para atender el éxodo de venezolanos puede suponer para[…]
Los efectos de la prestación adicional de servicios y fortalecimiento institucional para atender el éxodo de venezolanos puede suponer para Colombia un gasto de entre el 0,23 y el 0,41 % del PIB del país, según un informe del Banco Mundial (BM) publicado hoy.
Así se desprende del informe "Migración desde Venezuela a Colombia: impactos y estrategia de respuesta en el corto y mediano plazo", que menciona los servicios de educación, salud, agua, primera infancia, atención humanitaria y empleo.
El documento, presentado hoy en Bogotá, subraya que atender los retos a corto plazo será clave para gestionar la migración de venezolanos a Colombia.
Según cifras de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), facilitadas como parte del informe, hasta el pasado mes de agosto unos 2,3 millones de personas habían abandonado Venezuela.
De estas, cerca de 1,2 millones residen en Colombia, el país que acoge el mayor número de emigrantes venezolanos ya que comparten una frontera terrestre de 2.219 kilómetros.
Entre quienes han llegado a Colombia, un 76 % son venezolanos mientras que el otro 24 % son colombianos que retornaron a su país.
Después de Colombia, los países que han recibido un mayor número de emigrantes desde Venezuela son Perú, Ecuador y Chile.
Según el informe, si la migración está bien gestionada a corto plazo "puede contribuir al crecimiento económico en el largo plazo".
Además, destaca que, de acuerdo con simulaciones sobre los impactos de la migración en las variables macroeconómicas del país, en el caso de que migraran medio millón de personas en edad de trabajar a Colombia, el crecimiento económico se aceleraría 0,2 puntos porcentuales.
Esto se debe por el incremento en el consumo de 0,3 puntos porcentuales y en la inversión de 1,2 puntos.
El informe fue realizado conjuntamente con el Gobierno colombiano y contó con el apoyo de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), así como de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).