Trabas acceso obligan a viajeros a embarcar fuera parada en 2 de 10 puntos
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En el 19 por ciento de las paradas de autobús urbano de Valladolid, esto es en más de un centenar, existe alguna traba importante que obstaculiza la aproximación del vehículo al punto de embarque, lo que obliga al usuario a montarse fuera del lugar señalizado.
Así lo recoge el estudio que sobre accesibilidad de las paradas del autobús y el material móvil del Ayuntamiento de Valladolid ha realizado el consistorio junto a la Asociación de Parapléjicos y Grandes Minusválidos Físicos (Aspaym) de Castilla y León para contar con un diagnóstico y plan de actuación de este transporte público.
De acuerdo al estudio presentado hoy y facilitado a los medios de comunicación, de las 582 paradas, el 52% tienen marquesina (276), y el 48% restante de poste indicador (306).
Además, el 82% de los itinerarios peatonales no presenta ningún tipo de dificultad en sus dimensiones generales y "el resto se ve generalmente comprometido con una anchura de paso insuficiente".
En el 87% de los itinerarios peatonales próximos a las paradas están resueltos de forma satisfactoria los habituales desniveles con vados peatonales y pequeñas rampas.
En otro 20% de los entornos, estos deben "ser cuidados en cuanto a su pavimento, bien por sus propias características impracticables bien por su inadecuado mantenimiento".
Además, "un 38% presenta algún tipo de obstáculo a la movilidad por la presencia de alcorques o rejillas inadecuadamente resueltas".
El diagnóstico también desvela que sólo un 4% de las paradas cuenta con señalización táctil de la parada y de bordillo de andén; y pese a que el 97% de las paradas cuenta con señalización visual del número de línea y todas ellas tienen un contraste cromático suficiente, ninguna emplea macrocaracteres dificultando sobremanera su visión lejana.
"En la actualidad ha mejorado la señalización con la implantación de caracteres de mayor tamaño y contrastados en color, aunque este aspecto no ha sido valorado dentro del estudio actual", recoge el informe que destaca también que "no existe señalización en sistema braille en los postes y marquesinas y tampoco hay alternativa acústica a la información prestada".
En cuanto a los autobuses, el estudio se ha centrado en los once modelos existentes en el momento que se hizo, aunque dos han desaparecido y se ha añadido un modelo nuevo.
Todos los vehículos de la flota tienen una anchura libre de puerta superior a 90 centímetros y con el sistema de inclinación lateral; y todos son de piso bajo por lo que disponen de más del 35 por ciento de su superficie interior sin desniveles.
En cuatro de los diez modelos se superan los 25 centímetros de altura máxima entre el vehículo y la calzada, lo que condicionará las pendientes de sus rampas una vez desplegadas, lo que supone que la altura es la correcta en el 64 por ciento de los casos.
Todos los autobuses tienen una completa trama de barras y asideros y pavimento antideslizante y con al menos una plaza para usuarios de silla de ruedas; y en el 10 por ciento de los vehículos no disponen de dos plazas para ese tipo de sillas, el mismo porcentaje sin los cuatro asientos reservados preceptivos.
El estudio también analiza la señalización visual de los autobuses en su exterior, donde el 50 por ciento no tienen avisador acústico ni interior ni exterior.
Además del diagnóstico se plantea un plan de acción de mejora hasta alcanzar la adaptación plena de los elementos y el cumplimiento estricto de la normativa en vigor, que incluyen una guía de diseño e implantación de las paradas en el espacio urbano; un proyecto de diseño e implantación integral de señalización; y la actualización de la web y aplicación de los autobuses de Valladolid.
También se plantean proyectos de implantación particularizados por paradas, y formación de los trabajadores en la atención a los clientes con necesidades especiales.EFE
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