¿Qué es el software Verifactu y cómo afecta a los contribuyentes?
La llegada de VeriFactu se ha convertido en uno de los cambios más relevantes para autónomos, pymes y empresas junto con la introducción de la factura electrónica obligatoria
Era ya un secreto a voces, y por fin tenemos sobre la mesa la confirmación definitiva del calendario de la Agencia Tributaria. VeriFactu, el nuevo estándar de facturación electrónica diseñado para garantizar la integridad, trazabilidad y transparencia de las operaciones de los profesionales, será obligatorio para todos los negocios en España. Y sí, son absolutamente todos, desde tiendas de barrio hasta autónomos particulares. Es más, si eres autónomo, quieres adelantarte y comprender el sistema antes de que entre en vigor, haz clic y domina Verifactu aquí.
El cambio que se avecina es importante. Va a cambiar por completo la manera en la que se generan, validan y transmiten todas las facturas, conectando directamente los sistemas de facturación con Hacienda y eliminando cualquier posible margen para manipular o alterarlas a posteriori. Pero, ¿qué significa exactamente VeriFactu, a quiénes afecta, cuáles son los plazos que se han establecido? Vamos a profundizar en todo ello, porque va a suponer un antes y un después para toda España.
¿Qué es VeriFactu exactamente?
VeriFactu es el sistema de facturación electrónica que la Agencia Tributaria empleará para garantizar que todas las facturas emitidas por autónomos y empresas cumplen el mismo estándar. Es una plataforma digital por la que pasarán los programas certificados para el envío de un registro seguro de cada factura. Dicho registro, además, va sellado digitalmente de forma que no puede ser alterado. Así que nada de facturas borradas, editadas o reescritas: todo va a quedar registrado desde el minuto cero.
Los contribuyentes podrán seguir usando su software habitual, pero solo si este ha sido homologado. Algo que afecta a TPV, ERP, programas de gestión y a cualquier herramienta que genere facturas. Y aquí llega la parte clave: la obligatoriedad de este sistema será total a partir de julio de 2027. Nadie podrá usar otra opción a partir de entonces.
Plazos para autónomos y PYMES
Tras un cambio de última hora, la AEAT ha establecido dos plazos de aplicación muy específicos. En primer lugar, todos los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades (sociedades anónimas, limitadas y otras entidades que estén sujetas a este tipo de impuesto) tienen como fecha límite el 1 de enero de 2027 para hacer el cambio.
Luego están el resto de profesionales y empresarios, que tienen otra fecha límite: el 1 de julio de 2027. A partir de ese día, los autónomos en estimación directa y los que están en módulos (y usen SIF) tendrán que recurrir a Verifactu para todo lo relacionado con su facturación si quieren seguir operando de manera legal.
Por otra parte, cabe mencionar que, a pesar del cambio de plazos con respecto a los previamente establecidos, se seguirán manteniendo ciertas particularidades para empresas en SII y en algunos territorios que tengan sus sistemas propios, como es el caso del País Vasco con el TicketBAI o también Navarra, entre otros.
¿Cómo afectará VeriFactu a los contribuyentes?
El impacto del sistema VeriFactu para los contribuyentes va a ser directo. Al construirse una relación con Hacienda más inmediata y transparente, también habrá menos margen para que surjan errores o discrepancias. Cada factura que se envíe, cada campo que se rellene y cada operación que se registre quedarán marcados con un nuevo estándar común diseñado específicamente para reducir el fraude.
Con esta iniciativa se busca sobre todo evitar la facturación "en B", es decir, los cobros en negro, al igual que la morosidad. Esto provocará una mayor recaudación de impuestos que aumentarán las arcas del estado y permitirán un mayor despliegue de recursos para el desarrollo de soluciones sociales y servicios públicos, entre otros muchos aspectos.
Ahora bien, este nuevo sistema también llega con un importante marco sancionador bajo el brazo. La Ley General Tributaria, en su artículo 201 bis, concreta los importes de las multas y los escenarios que se considerarán infracción:
Fabricantes y comercializadores de software
- Venta de software no homologado: sanción fija de 150.000 € por ejercicio y por cada tipo de sistema comercializado.
- No certificar un software cuando es obligatorio: 1.000 € por sistema.
Usuarios (autónomos y empresas)
- Tenencia o uso de software no homologado o alterado: 50.000 € por ejercicio.
VeriFactu no supone solo un cambio a nivel técnico, es una transformación total a nivel estructural de todo el proceso de facturación en España. Su aplicación es progresiva, pero el plazo final ya se ha fijado y la obligatoriedad será total. Por eso, hay que anticiparse y prepararse cuanto antes.
Si tienes un negocio o eres autónomo, es recomendable que empieces cuanto antes a adaptar tus procesos de facturación y te familiarices con el nuevo sistema de facturas automáticas. La transición puede ser difícil, pero el proceso luego es incluso más sencillo que la facturación manual.