Los embalses de Guadalquivir reciben 85 % menos de agua que media en 25 años
Las aportaciones de agua recibidas en los embalses de la Cuenca del Guadalquivir desde el inicio del año hidrológico han[…]
Las aportaciones de agua recibidas en los embalses de la Cuenca del Guadalquivir desde el inicio del año hidrológico han estado un 85 por ciento por debajo de las medias de los últimos 25 años para el mismo periodo, mientras que las lluvias registradas han sido un 40 por ciento menos que la media histórica.
El jefe de Planificación de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, Víctor Cifuentes, ha expuesto estos datos en la reunión de la comisión permanente de seguimiento de la sequía del Guadalquivir, según ha informado este órgano en un comunicado.
Las reservas de los embalses de la cuenca se encuentran al 32,98 por ciento de su capacidad y los del Sistema de Regulación General, dirigido fundamentalmente al regadío, está al 28,14 por ciento.
Las previsiones de reserva de este último sistema a 1 de mayo serán de 1.670 hm3 con un 90 por ciento de probabilidades, lo que supondría un desembalse para regadío de aproximadamente la mitad del volumen de una campaña de riego normal.
Las medidas que se plantean para paliar los efectos de la sequía son el cumplimiento estricto de los caudales ecológicos, la realización de obras de emergencia en determinados puntos para favorecer el abastecimiento, la insistencia a municipios grandes de la necesidad de tener un plan de emergencia, el uso de aguas regeneradas para riego y optimizar el rendimiento, entre otras.
La comisión permanente se ha reunido para analizar la evolución de la sequía en los últimos meses y los distintos escenarios que habrá en función de las lluvias de la primavera.
Esta comisión está compuesta por representantes de los usuarios, administraciones, organizaciones ambientales, empresarios sindicatos, además de directivos de la propia Confederación.
Después de la aprobación del real decreto de seguía de la Cuenca tiene capacidad para adoptar medidas excepcionales que garanticen una mejor gestión de los recursos disponibles mientras persista la situación de déficit hídrico.
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