La retirada de los bajistas, ¿un buen síntoma para Dia?
La compañía de alimentación vive inmersa en los cambios de su accionariado, la retirada de los bajistas y un difícil recorrido bursatil. La mezcla estos tres elementos hace complejo su desarrollo.
Dia ha sufrido varios e importantes movimientos en su accionario en las últimas semanas. Estas variaciones sobre el control de la compañía de alimentación han provocado también mucha actividad bursátil. Es por ello, que se antoja necesario el dibujo del panorama actual de la compañía y cuál puede ser el desarrollo del valor ahora que, parece, ha finalizado el flujo de acontecimientos sobre la empresa. El último en mover ficha ha sido el fondo BlackRock. Su presencia en el capital de la firma presidida por Ana María Llopis, supera el 3 por ciento y controla de forma directa el 1,82 por ciento de la compañía, valorado en 52 millones de euros, mientras que posee otro 1,19 por ciento a través de instrumentos financieros. Este ha sido el final de unos movimientos corporativos iniciados el viernes 19 de enero con la adquisición por parte de Letterone Investments, propiedad del millonario ruso Mikhail Fridman, de un 15 por ciento de la compañía. En concreto, el millonario ruso elevó su participación hasta alcanzar el 25 por ciento, lo que le convierte en el máximo accionista.
De esta forma, cuenta con un total de 155,6 millones de acciones de la cadena de supermercados, que están valoradas en más de 714 millones de euros. La cuestión es que si supera el 30 por ciento del capital de la compañía puede lanzarse a realizar una OPA, aunque la firma que preside ha dejado claro que no tienen intención de lanzarse a ella. Este movimiento de Letterone trajo consigo que el banco estadounidense Goldman Sachs, uno de los máximos accionistas de la firma, haya rebajado su participación en la cadena de supermercados, pasando del 11,72 por ciento de acciones al 11,505 por ciento. Por su parte, Baillie Gifford mantiene un 10,03 por ciento de las acciones.El caso es que Dia ha cambiado a dos de sus tres principales accionistas en los últimos seis meses.
El aumento de presencia del magnate ruso en la compañía provocó un ascenso del 8 por ciento en bolsa tras la apertura del mercado, el lunes siguiente a conocerse la noticia. Finalmente se moderó la subida y cerró la jornada con un ascenso del 4,2 por ciento. Que a la postre a supuesto el segundo mejor cierre de este año para el valor. Pero el comportamiento de la compañía en el mercado sigue siendo muy irregular, mezclando algún gran cierre con caídas continuadas.
Es por ello, que los expertos muestran variedad de opiniones respecto a Dia. Ignacio Cantos, gestor de ATL Capital se muestra reticente respecto al valor, del cual se retiraron el año pasado. Para el 2018 asegura que es fundamental «las perspectivas en ventas comparables y el desarrollo del negocio en Brasil», pero añade que mientras sigan en la guerra de precios con competidores como Mercadona o los alemanes y focalizando su negocio en pequeñas poblaciones «es mejor no entrar». En el lado completamente opuesto se encuentra AlphaValue que destaca en un informe a Dia como uno de los valores más a tener en cuenta. Le otorga recorrido y la posibilidad de que la acción llegue a cinco euros y medio, por lo que se quedaría muy próxima a sus máximos de seis euros. Natalia Aguirre, de Renta 4 Banco, también opina que el castigo sufrido por el valor desde julio es excesivo y fija el precio objetivo en 5,25 euros, también cerca de máximos del pasado curso.
Pese a las opiniones positivas de los analistas o de unas buenas perspectivas, se podría decir que los nuevos inversores no han provocado una mejoría en los resultados de la compañía. Facturó 6.460 millones de euros de enero a septiembre, un 0,7 por ciento más, y ganó 166 millones, un 1 por ciento más, pero sin tener en cuenta los hechos extraordinarios sucedidos, sus cifras hubiesen descendido en torno a un 12 por ciento. Además, los 6 euros de precio máximo alcanzados en julio se antojan complicados de conseguir pese a las subidas de cotización registradas desde noviembre.
Los bajistas se retiran
Dia ha recuperado en sólo dos meses un 18 por ciento de su cotización en bolsa, mientras que a su vez las posiciones cortas han sufrido un retroceso del 24,86 por ciento de junio del año pasado hasta el 16,24 por ciento actual. Es un aspecto muy positivo a tener en cuenta debido a que se trata de un proceso muy prologado en el tiempo y con un aumento de porcentaje de retirada continuo y constante, pero aún así, la cadena de supermercados sigue liderando la lista con la mayor posición de bajistas del selectivo español.
Eso sí, en noviembre llegó a superar el 21 por ciento, y ahora juega con bajar del 16 por ciento y no se antoja como una barrera complicada dada la evolución de las posiciones cortas. Por tanto, sus dos meses de retrocesos van en paralelo a la subida del valor en el Ibex 35. Y es un aspecto que todos los analistas resaltan como muy importante. Ignacio Cantos, de ATL Capital, ve posible «la continuidad en la retirada de los bajistas tal cómo se está desarrollando el valor» y lo mismo opina Manuel Pinto, de XTB, que señala que si «bien es cierto el problema de los bajistas», se debe poner en una balanza qué es mejor, «si prestar atención a este volumen dentro del capital o a las fuertes revalorizaciones que puede tener la compañía».
Latinoamérica y la tecnología
El desarrollo de su negocio en Brasil y Argentina se posiciona como una de las claves para la progresión de la distribuidora. «Es fundamental las perspectivas en ventas comparables y el desarrollo del negocio en Brasil», señala Ignacio Cantos, de ATL Capital. Por su parte, Manuel Pinto, analista de XTB, pone el foco en las cifras de Dia en Argentina: «Se debe mirar el desarrollo del negocio en Argentina para visualizar el crecimiento de la compañía».
El desarrollo tecnológico es otro de los puntos de inflexión y desarrollo que debe atajar Dia. Así lo apunta Manuel Pinto que entiende que si «no se lanza a las nuevas tecnologías los competidores la van a dejar muy atrás y entonces la situación sí seria preocupante».