Javier Dorado: "La mayoría de las familias ahorran en activos que no baten la inflación"
La administración y las entidades financieras han impulsado iniciativas que han mejorado la cultura financiera en España, reconoce Javier Dorado, pero cree que «aún queda camino por recorrer».
La administración y las entidades financieras han impulsado iniciativas que han mejorado la cultura financiera en España, reconoce Javier Dorado, pero cree que «aún queda camino por recorrer».
Javier Dorado cree que es necesario que los ciudadanos comprendan por qué es importante planificar, ahorrar e invertir pensando en el largo plazo y afirma que los fondos son los vehículos más apropiados para canalizar ese ahorro.
¿La educación financiera sigue siendo una asignatura pendiente en España?
Sí, sin duda. Aunque estamos mejorando poco a poco gracias a los esfuerzos de los organismos y de las entidades financieras, aún tenemos mucho camino por recorrer. Solo hay que ver la composición actual del ahorro financiero de las familias en España, la mayoría se concentra en activos que no baten a la inflación y, por lo tanto, empobrecen al ahorrador/inversor.
¿Qué medidas podrían tomar la administración y las entidades financieras para conseguir aprobarla?
Se han dado grandes pasos como el protagonismo otorgado al día mundial del ahorro o la creación de plataformas informativas y de divulgación de la cultura financiera. Las entidades financieras juegan un papel muy importante y nada fácil en la educación de la sociedad, ya que tienen la capacidad, a la hora de relacionarse con sus clientes, de transmitir mensajes y conceptos relacionados con el ahorro y la inversión que son cruciales para que la mentalidad cortoplacista de los ahorradores e inversores cambie gradualmente. Es necesario dar la vuelta a la forma de pensar tradicional, empezar trasladándonos al futuro y, en base a esa proyección, volver al presente y decidir el plan de acción más adecuado. Entre todos tenemos que conseguir que los ahorradores se detengan a planificar y a marcarse objetivos financieros, y que comprendan que el principal riesgo para ellos no es la volatilidad de los mercados sino, por ejemplo, no poder jubilarse en las condiciones que quieren o no poder cumplir sus metas.
Ustedes han impulsado la educación financiera con la web 'Fund your future'. ¿Por qué decidieron crearla y qué resultados está dando?
Nuestra misión es ayudar a nuestros clientes a encontrar soluciones de inversión adecuadas a sus circunstancias y necesidades. Para ello, es necesario que la gente comprenda por qué es importante planificar, ahorrar e invertir pensando en el largo plazo y establecer objetivos financieros con horizontes temporales. Con 'Fund your future' queremos apoyar a los asesores financieros proporcionándoles una herramienta web sencilla, intuitiva e interactiva, que les ayude a transmitir a sus clientes estos mensajes, que dan sentido al sacrificio que significa ahorrar: planificar, comenzar cuanto antes, invertir a largo plazo, cómo batir la inflación gracias a los mercados financieros, diversificar, asumir la volatilidad como algo normal... 'Fund your future' es un paso más en nuestro compromiso con los asesores a través de conceptos dirigidos al cliente final.
¿De qué otras formas fomentan desde su entidad la educación financiera?
Estamos comprometidos desde siempre con la formación de los asesores financieros. Somos socios de EFPA, formamos parte del plan de educación financiera del BdE y la CNMV y hemos desarrollado iniciativas de formación para asesores. Además, tenemos el programa Market Insights para apoyar al asesor en asesoramiento y educación al cliente final.
¿Con mayor cultura financiera se podrían haber evitado casos como el de las preferentes?
Si el nivel de cultura financiera en nuestro país fuese adecuado, los pequeños ahorradores/inversores estarían más familiarizados con los productos existentes para rentabilizar los ahorros, que son muchos y muy buenos. Aún hay gente que piensa que los fondos de inversión están destinados solo a grandes patrimonios, o que son productos de mucho riesgo, cuando son los vehículos más apropiados para canalizar el ahorro de cualquier individuo. Este pensamiento sería menos frecuente si mejorara la cultura financiera en España.