Economistas perciben leve desaceleración y les preocupa el contexto político
Los economistas aragoneses perciben que en 2019 se va a producir una leve desaceleración del crecimiento económico, más leve en[…]
Los economistas aragoneses perciben que en 2019 se va a producir una leve desaceleración del crecimiento económico, más leve en Aragón que en el resto de España y Europa, y muestran especialmente su preocupación por el contexto político, centrado en el conflicto independentista y en la "calidad" de los dirigentes.
Así se desprende del informe "Coyuntura Económica en Aragón 2018", que se compone de las opiniones dadas por los colegiados acerca de la situación que atraviesa la Comunidad de Aragón, aunque también las de España y Europa, y que se ha presentado hoy.
El presidente del colegio, Javier Nieto, y la catedrática de Finanzas de la Universidad de Zaragoza y miembro de la Junta de Gobierno del Colegio Natividad Blasco, han detallado los datos de la encuesta, que se realizó a 1.367 economistas aragoneses el pasado septiembre.
Estiman que la situación actual es "buena", con una inercia positiva, pero con una perspectiva de empeoramiento, más acusada en el caso de la economía Europea y española y no tanto en el caso de la aragonesa.
Los principales problemas políticos que refieren la mayoría de ellos, y de perciben agravados respecto al año pasado, son el independentismo catalán, la "escasa calidad de la clase política española" y la "tentación populista", mientras que pierde peso la preocupación por la falta de liderazgo de España en Europa.
La "mala calidad" de los políticos, según Blasco, tiene que ver con la imposibilidad de conseguir acuerdos y el abuso de expresiones demagógicas y populistas, así como con la "falta de criterio" sobre cuestiones como el incremento de la deuda.
Consideran que los dos principales aspectos económicos que amenazan el crecimiento son el futuro de las pensiones (lo cree alrededor del 70 por ciento de los encuestados) y las amenazas de proteccionismo global en el mercado internacional, sobre todo el estadounidense, seguidos de los elevados niveles de deuda pública y el incumplimiento del objetivo del déficit.
El problema de los parados de larga duración aparece después, pero no porque se considere que no es importante, ha dicho Blasco, sino porque se ha asimilado como algo estructural y con pocas posibilidades de solución a medio plazo.
Lo que no se percibe ya como un problema muy grave es el fin de la política expansiva del Banco Central Europeo, lo que significa que la falta de financiación ya no se percibe como una gran amenaza.
Respecto a las medidas de política fiscal recomendables para la continuidad del crecimiento, el 63 % de los entrevistados considera positivo rebajar el impuesto de sociedades a un tpo único del 23 % y la mitad de ellos que se rebaje el techo de gasto público.
Por el contrario, solo el 38 % refiere la necesidad de rebajar el tipo máximo del IRPF, el 35 % que se suba el IVA y se reduzcan las cotizaciones y únicamente el 19 % estima necesario establecer un impuesto especial a la banca.
Otra de las medidas que recomiendan el 74 % de los entrevistados es mejorar la distribución de competencias entre el Estado y las comunidades y el 63 %,frente al 59 % de 2017, es claramente partidario de una mayor liberalización del mercado de trabajo, mientras que derogar la reforma laboral es hoy más negativo para los economistas, ya que así lo consideran el 53 % frente al 45 % de 2017.
Nieto ha indicado que lo que se pide no tiene que ver solo con despidos, sino con que las empresas tengan herramientas para poder adaptar las plantillas a sus necesidades producción sin costes elevados, algo a lo que, a su juicio, ayudó la reforma laboral.
Ahora, al haber una promesa electoral de derogación de esta norma, los economistas perciben que se puede volver a "rigideces anteriores" y lo sienten como algo negativo.
En el caso concreto de la economía aragonesa, los principales problemas que se detectan son la dependencia de sectores concretos, la inadecuada dimensión de la empresa aragonesa, el déficit de infraestructuras y comunicaciones, el paro de larga duración y la falta de apoyo a la I D i.
La encuesta también pregunta por las medidas del Gobierno de Aragón, y entre las que están en vías de solución o solucionadas destacan el fomento de los clusters y el apoyo a las plataformas logísticas, mientras que las carencias se centran en la complejidad de los trámites administrativos, en el apoyo a la internacionalización y, como novedad, en las dificultades de las empresas para encontrar los perfiles cualificados que necesitan.
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