El éxito de Costa Rica depende de la reforma fiscal, según su presidente

El presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, ha asegurado hoy que gran parte del éxito a futuro de su país[…]

El presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, ha asegurado hoy que gran parte del éxito a futuro de su país depende de una reforma tributaria que está en trámite, que ha calificado como "el mejor proyecto posible" y que espera sea ley en diciembre próximo.

"El déficit fiscal es un problema que Costa Rica ha prorrogado por mucho tiempo y mi Gobierno está determinado a resolverlo. Eso ha sido la prioridad, porque creemos que de eso depende mucho el éxito de Costa Rica en los próximos años. Por eso vemos tan importante la reforma", ha señalado Alvarado en una entrevista con Efe.

La reforma pasó el primer trámite en el Congreso el pasado día 5, y ahora es analizada por la Sala Constitucional, de su pronunciamiento dependerá que los diputados puedan efectuar la segunda y definitiva votación. Se espera que la Sala de su veredicto el próximo 26 de noviembre, como muy tarde.

"Espero un dictamen positivo que permita que el proyecto pueda ser votado de manera pronta. Espero que a más tardar a inicios de diciembre el proyecto pueda ser ley de la República y con eso habremos cerrado un problema de casi dos décadas", aseveró el presidente.

Alvarado considera que con la reforma fiscal aprobada, el Gobierno podrá dedicarse a otros asuntos prioritario como el crecimiento económico, descarbonización de la economía, desarrollo de infraestructura y la mejora educativa.

El gobernante insiste en que la reforma tributaria es una necesidad del país, y confía en que los diversos actores políticos y judiciales tomen decisiones "para evitar cualquier situación de crisis económica".

"Entiendo que este proyecto es el mejor posible, tal vez no el ideal perfecto, pero sí el posible, que tiene los votos para ser una realidad, para resolver el problema, para tener un sistema fiscal más justo y progresivo. Lo veo como un logro", manifestó.

El presidente prefiere no hablar de un "plan B" en caso de que fracase la reforma fiscal.

"El plan A no despide a nadie, no reduce salarios, pero logra incrementar los ingresos, reducir el gasto y mejorar le eficiencia; nos permite soluciones, un ajuste gradual y tomar nosotros las decisiones y no otros agentes", apuntó.

La reforma generaría ingresos nuevos del 1,2 por ciento del producto interior bruto (PIB), y si se le suman las medidas de recortes y contención del gasto que también incluye, el impacto sería cercano al 3,7 por ciento del PIB en el año 2022, según cálculos del Banco Central.

La iniciativa intenta paliar el déficit que en 2017 fue del 6,2 por ciento del PIB y que para 2018 se espera que sea del 7,1 por ciento; así como frenar el crecimiento de la deuda, que pasará del 49 por ciento del PIB al 53 por ciento entre 2017 y 2018.

El proyecto convierte el impuesto de ventas del 13 por ciento en uno de valor agregado (IVA) de la misma tasa, pero gravará los servicios, y algunos productos como los de la cesta básica con el 1 por ciento.

El proyecto también incluye cambios en el impuesto sobre la renta, en la renta de capital, la renta global y medidas para reducir o contener el gasto público, como por ejemplo una regla fiscal y la disminución de pluses salariales.

Según el presidente Alvarado, con la reforma fiscal aprobada Costa Rica bajará la presión que existe ahora sobre indicadores como los tipos de interés, y trasladará confianza a los mercados, a sus socios y a la economía en general.

"Si se aprueba se generarán condiciones de confianza y se va a facilitar el crédito al país porque entraremos en una ruta de saneamiento paulatino de las finanzas, entraremos en un proceso de reactivación económica para generar más crecimiento, empleos e ingresos", aseguró.

La reforma es rechazada por la mayor parte de los sindicatos que el pasado 10 de septiembre iniciaron una huelga indefinida que ha ido perdiendo fuerza, y que en la actualidad apoya casi en solitario el sector de la educación.

Los sindicatos aseguran que la reforma fiscal golpea a las clases medias y bajas y favorece a los sectores de mayores ingresos.

Pero el presidente Alvarado lo niega: "Los sectores que más dinero generan son los que más pagarán", y admite la necesidad de reactivar el pronto el diálogo con sindicatos y otros actores sociales.

"Necesitamos reactivar el diálogo con sindicatos y distintos sectores de la sociedad, es una tarea que tendremos que llevar a delante. El momento oportuno será cuando tengamos mejores condiciones en lo económico", comentó.

Alvarado inició su Gobierno de cuatro años el pasado 8 de mayo y la reforma fiscal ha sido su prioridad desde entonces.

En portada

Noticias de 

Si esta noticia ha sido útil para ti,
apúntate a nuestros boletines

También en nuestro canal de Whatsapp