Salvador Sobral, simplicidad para que Portugal se ilusione con Eurovisión
El luso Salvador Sobral, considerado por los expertos como uno de los favoritos para ganar hoy Eurovisión, ha devuelto la[…]
El luso Salvador Sobral, considerado por los expertos como uno de los favoritos para ganar hoy Eurovisión, ha devuelto la ilusión del certamen a sus compatriotas con su canción "Amar pelos dois" (Amar por los dos), un derroche de simplicidad que puede conseguir que Portugal venza por primera vez.
Sobral, de 27 años, ha conseguido que el certamen vuelva a ser tema de conversación en el país con una balada marcada por la sencillez y, vestido de negro, sin más elementos que el micrófono, se yergue con su peculiar estilo despreocupado como un enamorado que resiste a todo.
Como el propio intérprete dijo a periodistas poco antes de meter a Portugal en la final de Eurovisión, su actuación está marcada por "emoción, sensibilidad y simplicidad", algo que la autora de la canción, su hermana Luísa Sobral, considera que tiene mucho que ver con la música que se hace actualmente en su país.
"Estamos muy contentos porque nuestra canción acaba por representar un poco aquello que se hace en este momento en Portugal", sostuvo la compositora en una carta enviada al semanario luso Expresso.
A juicio de Luísa Sobral, el éxito que está cosechando su hermano, sobre todo en redes -el vídeo oficial de su actuación se acerca a las tres millones de visitas-, "demuestra que quizás la simplicidad llega a las personas, que no es necesario un gran aparato".
La final de Kiev será el escenario perfecto para demostrarlo y, a juzgar por la opinión de las casas de apuestas, la mejor oportunidad que tiene Portugal para ganar el concurso, en el que ha participado en 48 ediciones sin colarse nunca entre los cinco mejores.
Su mejor resultado fue la sexta posición conseguida en 1996 con la canción "O meu coração não tem cor" (Mi corazón no tiene color), de Lúcia Moniz, conocida internacionalmente por interpretar en la película "Love, Actually" (2003) a "Aurélia", la portuguesa de la que se enamora el personaje de Colin Firth.
Desde ese año, el interés de los lusos por seguir el festival fue decayendo poco a poco, hasta enviar en 2011 a un grupo de comediantes, Homens da Luta, que no consiguió pasar de semifinales con su canción "A Luta é Alegria" (La lucha es alegría).
Fue el punto más bajo en cuanto a representaciones de Portugal en Eurovisión, y hasta la llegada de Sobral, el país no ha vuelto a clasificarse para la final, sin siquiera participar en 2013 y 2016.
Son dos de las cinco veces en total que Portugal, desde que participó en el festival por primera vez en 1964, no ha postulado un representante, en consonancia con el desinterés de los ciudadanos, que ahora comienzan a volver la vista hacia Eurovisión.
Para conseguir la inédita victoria, tendrán que superar primero al gran favorito, el representante de Italia, Francesco Gabanni, y conseguir aumentar sus apoyos internacionales, que tradicionalmente han liderado Francia, España, Suiza, Alemania y Bélgica.
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