El presidente de Costa Rica visitará España en mayo
El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, estará en España el 8 y 9 de mayo para realizar una[…]
El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, estará en España el 8 y 9 de mayo para realizar una visita que ya fue aplazada en 2015 y que tendrá tres ejes: diplomático, empresarial y académico.
En marzo de 2015 Solís tuvo que cancelar la gira por España y otros países europeos por la fuerte actividad del volcán Turrialba, y en 2016 la interinidad del Gobierno español durante gran parte del año tuvo efecto en las visitas de mandatarios internacionales.
El ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica, Manuel González Sanz, está en Madrid en un viaje de trabajo destinado a preparar la visita de Solís, según ha confirmado a Efe.
Costa Rica quiere animar a inversores extranjeros a entrar en su mercado y prueba de ello es que en 2016 cambió la sede de su Oficina de Promoción Comercial de Londres a Madrid, antes incluso del referéndum para la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE).
"Es una muestra de la relevancia que queremos dar a España", un país al que González Sanz considera "puerta de entrada" a la UE.
Con España, el Gobierno costarricense también quiere hablar acerca del manejo de los flujos migratorios y de temas de interés internacional, como el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo fijados por la ONU en 2015 y de los acuerdos sobre Cambio Climático alcanzados en París a finales de ese mismo año.
Asimismo, el país centroamericano busca la colaboración de España a nivel académico, para favorecer becas y estancias de sus ciudadanos que contribuyan a mejorar su formación.
En concreto, hay un proyecto llamado "Becas 2021" que pretende conmemorar los doscientos años de la independencia del país con la puesta en marcha de doscientas becas de alto nivel, y Costa Rica quiere que España colabore, según el canciller.
En sus declaraciones a Efe, González Sanz también ha hablado de cuestiones de interés regional e internacional como el Sistema de Integración Centroamericana (SICA), que ha cumplido veinticinco años desde su creación y está integrado por Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Belice y República Dominicana.
Costa Rica pretende reflexionar sobre su utilidad y, además, evitar la dispersión de tareas y entidades, así como el papel de los observadores en la organización.
"No se trata de tener un Sistema solo por tenerlo, tiene que servir para algo e ir a una integración en áreas donde sea posible", ha afirmado González Sanz a Efe en la Casa de América de Madrid.
El Gobierno de Solís es "un crítico constructivo" del SICA: "queremos que sea eficiente, que dé resultados, no queremos declaraciones bonitas que no se materializan ", aseguró el canciller, para quien el Sistema "es un universo en sí mismo, con un centenar de elementos que no se sabe cuánto cuestan, quién los nombra, qué hacen...".
El canciller es un firme defensor del Proyecto Mesoamérica, lanzado en junio de 2008 por los presidentes de Centroamérica, México y Colombia como el brazo ejecutor de obras del Mecanismo de Diálogo y Concertación de Tuxtla.
De ahí salen proyectos de interconexión eléctrica y de infraestructuras variados que permiten avanzar en la integración regional y también en luchar contra la pobreza y el hambre.
Con el nuevo Ejecutivo estadounidense de Donald Trump Costa Rica opta por ahondar en lo que une, aunque el ministro admite algunas diferencias cuando se trata de temas como la defensa del multilateralismo y la lucha contra el desarme.
"Son áreas de visión diferente pero hay cercanía en temas de seguridad, salud, comercio...", ha apuntado González, quien ha recordado que en menos de un año (agosto de 2016 y marzo de 2017) Solís se ha reunido con dos administraciones estadounidenses diferentes y constatado la existencia de relaciones "consolidadas".EFE
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