Los empresarios iberoamericanos, preocupados por la corrupción y el populismo
La falta de seguridad jurídica, la corrupción, la inestabilidad y el auge de los "populismos" de derechas o de izquierdas[…]
La falta de seguridad jurídica, la corrupción, la inestabilidad y el auge de los "populismos" de derechas o de izquierdas son algunos de los problemas que más preocupan a los empresarios iberoamericanos, dijo hoy a Efe el vicepresidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi.
El empresario vasco, que asiste al XII Encuentro Empresarial Iberoamericano que se celebra en la ciudad guatemalteca de Antigua con la participación de unos 700 directivos, mostró su preocupación por el bajo crecimiento económico de la región, inferior al mundial e incluso al de Asia.
A su juicio ello muestra "un problema prácticamente endémico" e indispensable para evitar la pobreza, uno de las metas establecidas en los objetivos de la Agenda 2030 y que requiere de un crecimiento "mínimo" de la economía entre el 5 y el 6 % durante los próximos 20 o 25 años.
Para el vicepresidente de la patronal española los dos problemas más comentados por los empresarios iberoamericanos en este foro con la corrupción, "el mínimo denominador común", y el "populismo", dos problemas que generan inestabilidad, cambios regulatorios y una falta de seguridad que impide a las empresas crecer y contratar.
Garamendi indicó que también genera que se desarrolle más la economía informal o "economía en B", que supone un 47 % en la región y que impide a los países avanzar.
El empresario se refirió también a que el "éxito" de España ha sido la estabilidad y que ésta "no la da un partido, la dan todos y la da la sociedad" con la consolidación de una serie de normas.
En este sentido, abogó por esperar para ver las medidas que adopten los futuros gobiernos de los presidentes elector de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, y de México, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, que asumirán sus cargos en las próximas semanas.
A su juicio ambos deben encuadrarse en esa estabilidad institucional y del sistema, la misma que pide para Argentina y Brasil.
Garamendi destacó también el importante papel que deben desempeñar las empresas en la consecución de los objetivos de la Agenda 2030 y recomendó "montarse en el tren" de la digitalización y la globalización, incluidas las pequeñas empresas.
Estas asciende a unos 11 millones en la región, y de ellas 10 millones tienen un solo trabajador.
El empresario del sector del metal y la construcción, que la próxima semana asumirá la presidencia de la CEOE, señaló que es una "tristeza" ver como unas 5.000 empresas han salido de Cataluña por "la falta de estabilidad", a la vez que aseguró que los catalanes "no se lo merecen".
"Especialmente va a afectar a la economía catalana, que es todavía más triste. Esperamos que sea un tema que se solucione, que con el tiempo sea un tema que vuelva a su sitio", resumió.
Asimismo se expresó a favor de hacer cumplir la ley y la Constitución, una fórmula que tienen que buscar los políticos con los consensos y los diálogos, a la vez que pidió "menos crispación y más moderación" con la situación de Cataluña.
Garamendi se refirió a que también hay "amenazas mundiales" que pueden afectar al crecimiento del conjunto de España y, en este sentido, aseguró que las empresas españolas se adaptado de una forma "espectacular" a los nuevos tiempos.
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