Dos empresas riojanas diseñan un juego de escapismo sobre el mundo del vino
Las dos únicas salas de escapismo de Logroño, "The cathedral quest" y "Eureka", se han asociado para diseñar un juego[…]
Las dos únicas salas de escapismo de Logroño, "The cathedral quest" y "Eureka", se han asociado para diseñar un juego itinerante para grupos en torno al mundo del vino, que plantea a los jugadores un "enomisterio" y que deben resolver aplicando su ingenio, su habilidad y mucho trabajo en equipo.
Este juego, que se estrenará el próximo día 15 en Logroño, se ha denominado "Winers", nombre en el que se "juega" con las palabras en inglés ganadores (winners) y vino (wine), ha explicado a Efe una de sus promotoras, Iratxe Arana, impulsora de "The cathedral quest".
Se ha diseñado para jugar en una bodega, en una casa rural o una empresa, según Arana, quien ha señalado que el escapismo propone una aventura de ocio para grupos de entre dos y cinco personas.
Los participantes tienen una hora de tiempo para descifrar un "enomisterio" vinculado al mundo del vino mientras permanecen encerradas en una habitación, donde deben encontrar pistas, resolver acertijos, accionar llaves y desentrañar códigos para poder salir.
"Observación, lógica y mucho trabajo en equipo" son fundamentales para resolver cada misterio, ha explicado Arana, quien puso en marcha su negocio en febrero pasado, convencida de que era la primera empresa de este tipo que se instalaba en Logroño.
Totalmente "camuflado" en una discreta oficina del centro de la capital riojana, esta treintañera instaló un minucioso decorado para resolver el asesinato de un bodeguero.
Simultáneamente, la pareja formada por David Llorca y Tahití Lorenzo abría también en febrero, en una calle cercana, la empresa "Eureka", donde ha ubicado una sala ambientada sobre el "enoenigma" "La orden secreta del vino", pero con pruebas diferentes.
Después de conocer a otros empresarios de este sector del norte de España, se asociaron para poner en marcha "Norte Scapes", la primera ruta formada por doce salas situadas en La Rioja, Cantabria, Navarra, País Vasco y Navarra, cuyos jugadores deben completar en el plazo de doce meses.
"Todo lo que pasa dentro de la sala, se queda dentro", ha recalcado Arana, por lo que piden a los participantes que no desvelen nada del juego a personas que no hayan asistido.
Los juegos tienen "fecha de caducidad", que suele ser unos dos años, ya que los "escapistas" no suelen repetir experiencia y es el tiempo que tarda en "quemarse" esa actividad, a la que acuden, en general, los fines de semana jugadores de entre 20 y 40 años.
La primera sala de los juegos de escapismo en Europa se abrió hace una década en Budapest (Hungría) y, según los cálculos de Lorenzo, en España hay más de 200 empresas dedicadas a esta actividad, con unas 300 salas.
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