París vive el segundo día de prohibiciones para circular a coches pares
París y su área metropolitana más cercana viven hoy, por segundo día consecutivo, limitaciones al tráfico, que prohíben circular a[…]
París y su área metropolitana más cercana viven hoy, por segundo día consecutivo, limitaciones al tráfico, que prohíben circular a los vehículos con matrículas pares para intentar mitigar la contaminación atmosférica.
Ante los altos niveles de micropartículas en el aire que se vienen registrando desde la semana pasada, que superan repetidamente los umbrales de alerta, la prefectura decidió prolongar el dispositivo de la llamada "circulación alterna" en la capital y en las 22 localidades limítrofes.
Se trata de la primera vez que la "circulación alterna" -a la que se ha recurrido cuatro veces en los últimos 20 años- se activa dos días seguidos y Frédéric Bouvier, el director de Airparif, el organismo de medición de la contaminación atmosférica, advirtió hoy de que probablemente debido a las condiciones la medida se mantendrá para mañana.
"Por ahora las tendencias no son buenas, y es probable que el episodio (de contaminación) continúe mañana", indicó Bouvier, que en una entrevista a la emisora France Info hizo hincapié en que las medidas del dispositivo sólo permiten limitar la exposición, pero no evitar el fenómeno.
Un fenómeno que tiene que ver con el alto volumen estos días de emisiones de micropartículas de las calefacciones (en particular las de leña), del tráfico y de la industria, coincidiendo con una situación meteorológica de un anticiclón persistente sin viento que favorece una fuerte inversión térmica entre el día y la noche.
El director de Airparif, aunque no dio cifras precisas, lamentó que la reducción del tráfico ayer por la prohibición de los vehículos con matrículas impares no fuera tan importante como cuando en el pasado se aplicó la "circulación alterna".
Cuando en 2014 se utilizó esta medida la contaminación se redujo entre el 6 y el 10 % mediante una disminución del tráfico del 18 % en París y del 13 % en la "pequeña corona" de las ciudades limítrofes.
La policía instaló ayer más de un centenar de puntos de control en los accesos a la ciudad y en el interior de París para verificar que se cumpliera la prohibición de circular, e impuso 1.746 multas (35 euros y la inmovilización del vehículo).
La "circulación alterna" contempla excepciones para los considerados "vehículos limpios" (eléctricos e híbridos), así como para ambulancias, servicios de urgencia, misiones oficiales, taxis, autocares, coches de autoescuela, camiones frigoríficos y otros repartidores y aquellos con matrícula extranjera.
Además de sacar de circulación a muchos coches, el dispositivo de la prefectura para limitar la contaminación establece una reducción de la velocidad máxima a 20 kilómetros por hora, la obligación para los camiones que sólo están de paso de entrar en París o en su periferia o reducir las emisiones de los centros industriales.
Este episodio de contaminación no se limita a la región de París, sino que afecta a Normandía, a las áreas fronterizas con Bélgica en torno a Lille, a Alsacia (Estrasburgo) o al corredor del Ródano, y en particular a Lyon.
.