La pesca del pez espada mediterráneo se limitará a 10.500 toneladas en 2017
La pesca del pez espada en el mar Mediterráneo tendrá para 2017 un límite de 10.500 toneladas ante la delicada[…]
La pesca del pez espada en el mar Mediterráneo tendrá para 2017 un límite de 10.500 toneladas ante la delicada situación de la especie, según han acordado los países de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (Cicaa o Iccat)
La medida se aprobó en Vilamoura, en el sur de Portugal, donde hoy concluyó una semana de negociaciones sobre la pesca del pez espada, el atún rojo y el bonito del norte, especies de interés para la flota española.
De ellas, la especie en peor situación es el pez espada, que para ser protegida contará en 2017 con un Total Admisible de Capturas (TAC) de 10.500 toneladas y posteriormente se aplicará una reducción del 15 % entre 2018 y 2022.
Además, esta paulatina reducción estará acompañada de una mejora en las medidas técnicas y de control.
La propuesta partió de la Unión Europea (UE), cuya flota es responsable de alrededor del 80 % de las capturas de esta especie, como destacó en una declaración el comisario europeo de Pesca, Karmenu Vella.
"Miles de trabajos estarían en riesgo si no hubiésemos acordado este importante paso hoy", apostilló.
Por su parte, la organización ecologista Oceana aplaudió estas medidas, aunque consideró que el plan llega "con una década de retraso", según apuntó en un comunicado el director ejecutivo de la organización en Europa, Lasse Gustavsson.
Gustavsson agregó que, aunque se felicitan por el cambio de paradigma, hubieran esperado "un plan de recuperación más sólido", ya que lo aprobado hoy "es muy limitado, está muy alejado de las recomendaciones científicas y deja en peligro al pez espada".
Precisamente Oceana divulgó durante la reunión de Vilamoura un análisis que subrayaba los problemas para determinar el origen de muchas de las exportaciones del pez espada, lo que a su vez favorece la pesca ilegal.
La organización apuntó que ante la elevada demanda y la falta de un control adecuada sobre capturas, el pez espada del Mediterráneo termina mezclado en muchas ocasiones con el del Atlántico, que sí se halla en buen estado, para posteriormente ser exportado.
En el debate sobre la idoneidad de aplicar un TAC al pez espada, los representantes del sector español denunciaron la utilización de redes de enmalle a la deriva por otros países.
Esta práctica, argumentaron, puede favorecer mucho a las naciones que la utilicen en caso de establecerse un TAC, como el que se ha acordado.
.