Boadilla retoma un proyecto deportivo parado más de dos lustros
El Ayuntamiento de Boadilla del Monte ha accedido al traspaso de la concesión administrativa de un proyecto deportivo a otra[…]
El Ayuntamiento de Boadilla del Monte ha accedido al traspaso de la concesión administrativa de un proyecto deportivo a otra empresa, para construir una infraestructura que llevaba once años paralizada.
El Consistorio ha anunciado en un comunicado que el proyecto verá la luz "antes del próximo verano" al lado del colegio Teresa Berganza.
La instalación del centro deportivo, que ahora va a ser asumido por el Grupo Serviocio para poner en marcha BeOne Boadilla, podrá dar servicio a unos 7.000 vecinos.
El nuevo proyecto incluye 900 metros cuadrados de sala 'fitness' con maquinaria de última generación, 4 salas de actividades dirigidas, 1 para ciclo 'indoor', 150 clases dirigidas a la semana, 2 piscinas ('fitness' acuático y nado-aprendizaje), zona 'spa', campo de fútbol 'indoor', 4 pistas de pádel y zona 'crossfit' con material específico para entrenamiento funcional.
Habrá también ludoteca, área de salud, que incluirá servicio de fisioterapia, y cafetería; además está prevista la instalación de un área comercial que podrá albergar restauración o algún tipo de comercio deportivo.
La instalación contará con 140 plazas de aparcamiento dentro de su recinto.
El Consistorio explica que la empresa concesionaria hará una fuerte inversión para reparar todos los desperfectos estructurales del centro producidos por vandalismo, arreglar la maquinaria y elementos de climatización, electricidad y depuración, subsanar los desperfectos en espacios deportivos, especialmente las pistas de pádel, y equipar las distintas áreas deportivas previstas.
La nueva instalación deportiva se va a poner en marcha después de once años en los que se han sucedido diferentes circunstancias.
En 2005 la empresa Trapsa fue la adjudicataria de la concesión administrativa para la construcción de un centro deportivo, con un plazo de ejecución de la obra de 14 meses desde la firma del acta de replanteo, lo que se produjo en octubre de 2006.
El pliego fijaba en 50 años el tiempo de explotación de la infraestructura.
La empresa incumplió los plazos marcados por lo que en 2010 la Junta de Gobierno Local, analizados los informes municipales que acreditaban dicho incumplimiento y las alegaciones presentadas por Trapsa, acordó imponerle una penalidad económica de casi 400.000 euros.
El Consistorio y Trapsa acordaron fraccionar el pago de la sanción y la continuación de la obra pero no se cumplió ninguno de los dos aspectos.
En 2011 se produjo la segregación de la actividad de la empresa Trapsa a la mercantil Fitness Boadilla que incumplió también las obligaciones contractuales a las que se había subrogado.
En julio de 2014, la empresa se declara en concurso de acreedores.
El pasado mes de octubre, el Administrador concursal comunicó al Consistorio la aprobación definitiva del Plan de Liquidación y su propuesta de ceder a un tercero el contrato de concesión a lo que el Ayuntamiento ha accedido.
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