Cardenete: Sin industria potente, Andalucía seguirá con altas tasas de paro

Andalucía seguirá soportando unas elevadas tasas de paro, "impropias de un país desarrollado", hasta que no consolide un sector industrial[…]

Andalucía seguirá soportando unas elevadas tasas de paro, "impropias de un país desarrollado", hasta que no consolide un sector industrial potente, según ha señalado a Efe el catedrático de Economía de la Universidad de Loyola, de Sevilla, Manuel Alejandro Cardenete.

Cardenete ha recordado, en una entrevista con Efe, que el paro se mantiene en Andalucía "en tasas de dos dígitos" y triplica la media de la Unión Europea, con un porcentaje del 23 por ciento según la última EPA, a pesar del crecimiento económico acumulado en los últimos años.

"Se ve casi imposible llegar a un escenario de tasas de paro de un sólo dígito, razonables para una economía de un país industrializado y de primer nivel de la OCDE como es España y Andalucía", ha añadido.

En su opinión, Andalucía necesita un sector industrial "desarrollado" pero, a su juicio, no han existido incentivos suficientes para consolidar grandes industrias que aumentasen el escaso peso del diez por ciento que la producción industrial aporta a la economía andaluza.

Ha añadido que el paro andaluz hunde sus raíces en una economía basada durante siglos en un sector primario "poco transformador, de latifundios", del que mucha mano de obra se trasladó a la construcción, que quedó devastada tras la crisis, y luego al sector servicios que, señala Cardenete, "ha ido creciendo muchísimo, pero basado en el turismo".

"Tenemos una economía basada en el sector servicios, pero básicamente turístico, que tiene una necesidad de mano de obra poco cualificada, genera poco valor añadido y es muy sensible a los ciclos económicos; por eso, en cuanto la economía se ralentiza el mercado laboral andaluz, que es muy sensible a los ciclos económicos y muy poco absorbente de mano de obra estable, expulsa automáticamente a muchas personas de su puesto de trabajo", ha explicado.

Para este economista, el proceso autonómico "no ha conseguido transformar" la estructura productiva andaluza, a pesar de los cien mil millones de euros de fondos europeos recibidos en las últimas décadas por ser Andalucía región Objetivo Uno -aquella cuyo PIB no alcanza el 75 por ciento de la media comunitaria- una situación a la que, se ha lamentado "ahora vamos a volver".

"Los años de la autonomía, en los que se supone que el gobierno está más cerca de la población o del territorio, deberían haber cambiado ese modelo productivo, pero todos los sectores siguen básicamente igual que como estaban antes de la autonomía, salvo el crecimiento del sector servicios", ha opinado.

Además, la crisis tras el estallido de la burbuja inmobiliaria dañó "de forma muy importante" la economía andaluza, que llegó a soportar tasas de paro superiores al treinta por ciento porque el elevado peso de los servicios y del sector agrario propicia "que cuando la economía general va muy mal, la andaluza sea muy vulnerable".

Cardenete ha contrapuesto esta vulnerabilidad económica de Andalucía con la fortaleza de las comunidades autónomas que poseen una potente industria, "ya que aguantan mejor las crisis", porque el sector industrial "no es cíclico y, por ejemplo, la elaboración de material industrial es algo periódico y no achacable a que sea verano o invierno, como sí ocurre con el sector primario, la agricultura, o el terciario, el turismo".

El observatorio económico Loyola, que dirige Cardenete, prevé una desaceleración de la economía andaluza que, a partir del año 2020 o 2021, "va a entrar en una fase lánguida de crecimiento" que se traducirá en tasas de paro superiores al 20 por ciento, "si nadie lo remedia".

"No soy optimista, porque en los pocos años que hemos tenido de gran crecimiento económico no hemos sido capaces de bajar el paro hasta tasas de un dígito ni de cambiar la estructura productiva andaluza", ha aseverado.

Que Andalucía tenga paz social con estas elevadas tasas de paro sólo se explica con lo que Cardenete denomina la "regla de los tres tercios: un elevado nivel de cobertura por prestaciones de desempleo u otras ayudas; la familia, que hace de paraguas en tiempos de crisis y la economía sumergida".

"Sólo con estos tres tercios podemos explicar por qué no tenemos gente en la calle quemando contenedores", concluye.

.

En portada

Noticias de 

Si esta noticia ha sido útil para ti,
apúntate a nuestros boletines

También en nuestro canal de Whatsapp