Rato y Olivas alegan en su defensa que invirtieron 400.000 euros en el banco
Sus abogados sostienen que si compraron títulos no pudieron falsear los balances y el resto de acusados insisten en aplicar la doctrina Botín
Demasiado listos, tontos o confiados en exceso. Los abogados de Rodrigo Rato -quien como otros cinco acusados cumple condena por las tarjetas «black»- y José Luis Olivas, presidente y vicepresidente de Bankia en su etapa más polémica, generaron este lunes 'ex profeso' esa duda sobre el comportamiento de sus clientes, al hacer ver que si ambos compraron paquetes importantes de acciones en su controvertido estreno bursátil difícilmente podían haber manipulado antes los estados contables del banco, a fin de que parecieran mucho mejor que los reales.
Rato, que pasó del gabinete de los gobiernos de José María Aznar a la cúpula del mundo financiero -primero en el FMI, luego en Caja Madrid y finalmente en Bankia- en menos de una década, invirtió 250.000 euros en títulos del banco. Olivas, también político antes que banquero, empleó otros 150.000 en adquirir acciones que, además, «mantuvo mucho tiempo después de salir de la entidad» para tratar de mitigar las pérdidas sufridas en su valor.
Sus abogados intentaron demostrar con ello que ambos no habrían podido cometer una falsedad contable porque, en última instancia, les habría terminado perjudicando. Y no fueron los únicos pues otros encausados, exconsejeros de la entidad, también dijeron haber participado con su dinero en la salida a Bolsa y sufrido después pérdidas.
El otro argumento común de las defensas en las cuestiones previas presentadas ayer fue solicitar al tribunal de la Audiencia Nacional que aplique la llamada doctrina Botín, según la cual si ni la Fiscalía ni un afectado directo acusan a un imputado o procesado la causa (o parte de ella) debería archivarse. Aquí solo las dos acusaciones populares piden penas por el delito de falsedad contable, pero el Ministerio Público se replantea ahora hacer lo mismo.
Algunos acusados, como el exministro Ángel Acebes, intentaron argumentar también que no tomaron decisiones sobre la salida a Bolsa por su entrada tardía en el consejo de administración (en su caso el 27 de julio de 2011). Otros se quejaron de haber sido discriminados en el proceso penal respecto a varios exmiembros de dicho órgano que quedaron fuera. La vista oral continuará este martes con la petición de Bankia y BFA para revisar la cifra de perjudicados.