¿Cuáles son las promesas económicas de los cuatro partidos?
-Los cuatro grandes partidos han propuesto de cara a las elecciones medidas estrella que generan dudas.
'Prometer es fácil, lo difícil es cumplir'. Este dicho popular cobra especial importancia en un momento electoral como el actual. Con la cuenta atrás para los comicios del 26 de junio ya en marcha los partidos compiten por atraer votantes mediante un catálogo de compromisos y una lista de soluciones a los principales problemas y retos de los ciudadanos. El empleo y los impuestos son sin duda dos materias donde PP, PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos han centrado su mensaje con promesas electorales que hablan de millones de nuevos puestos de trabajo o miles de millones de incremento de gasto público gracias a mayores ingresos tributarios o mejora en la lucha contra el fraude. Sin embargo, la duda es si detrás de esas mareantes cifras hay realismo o simples deseos tan bienintencionados como irrealizables.
PP
Baja IRPF y cumple el déficit
Una de las promesas estrella del PP es la rebaja del IRPF en dos puntos (del 19% al 17% el tipo mínimo y del 45% al 43% el máximo) que podría empezar ya en 2017. Una medida cuestionada por el resto de partidos, que en el mejor de los casos prometen una rebaja más tardía, cuando no subirlos. Los populares insisten en que la reducción del IRPF ayudará al crecimiento y a la creación de empleo y no dificultará el cumplimiento del déficit. Sin embargo, los datos de recaudación tributaria del primer cuatrimestre, con un descenso del 3,6% de los ingresos y un desplome del 48% en Sociedades en abril, siembran serias dudas sobre la viabilidad de una nueva rebaja de tipos que no haga peligrar los compromisos con Bruselas.
De hecho, tanto el Banco de España como la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ya han advertido de las mayores dificultades para cumplir el déficit de 2016 debido a los menores ingresos. No obstante, el PP insiste en que la mejora de la actividad económica será suficiente para compensar esta nueva rebaja. Eso sí, el partido del actual Gobierno está a la espera de que la Comisión Europea decida si impone una sanción a España que podría ascender a 2.000 millones por incumplir el déficit de 2015. Un desvío que se produjo a pesar de crecer un 3,2% (cinco décimas más que lo estimado en 2016).
PSOE
El paro, a la mitad
Sin lugar a dudas el elevado paro (el segundo más alto de la UE) es el principal problema de España. Por eso las medidas electorales en torno a este tema son muy abundantes. Una de las promesas más atrevidas la realizó el candidato del PSOE, Pedro Sánchez, al comprometerse en un mitin en Tenerife a «rebajar la tasa de paro a la mitad» en cuatro años. Teniendo en cuenta que el desempleo se encuentra en el 21%, según la EPA del primer trimestre, significaría dejarlo alrededor del 11%.
Para contextualizar lo que supone este descenso, en la última legislatura la tasa de paro apenas se redujo 1,5 puntos porcentuales (del 22,5% cuando Mariano Rajoy llegó a La Moncloa hasta el 21% actual). Ninguna institución es tan optimista. El FMI, por ejemplo, estima para 2020 una tasa de paro del 15,8%. La única pista que Sánchez dio para justificar esa espectacular rebaja fue su intención de crear 200.000 empleos públicos para jóvenes y parados de larga duración. Sin embargo, lo curioso del caso es que el programa electoral socialista es más cauto que su líder y no cuantifica la reducción del paro.
Unidos Podemos
Más gasto y más ingresos
Unidos Podemos también se compromete a reducir el desempleo al 11% en 2019 gracias a un plan de inversiones públicas de 15.000 millones anuales, es decir, 60.000 millones en la legislatura. Esto supone un incremento equivalente a 6 puntos del PIB que haría muy difícil cumplir la senda de estabilidad comprometida con Bruselas salvo que se eleven en proporciones similares los ingresos. En este sentido, el partido liderado por Pablo Iglesias propone una reforma fiscal (subida del IRPF a las rentas superiores a 60.000 euros) y lucha contra el fraude que permitiría mejorar hasta 40.000 millones los ingresos. Esto supondría elevar por encima del 47% sobre el PIB el gasto público, que pese a ser la media de la UE, en España no se alcanzó ni en los años de mayor bonanza económica. Es más, sólo se superó por un punto en 2012 debido al rescate de Bankia y con unos intereses de la deuda disparados.
Además, el mantra de la recaudación en la lucha contra el fraude -utilizado por todos los partidos- es difícil de cuantificar. El 2015 la Agencia Tributaria logró unos ingresos récord de 15.664 millones en esta materia. La cifra siempre es susceptible de ser mejorable, pero no en grandes proporciones.
Ciudadanos
Crecimiento extra del PIB
Ciudadanos también promete aumentar el gasto social en 8.500 millones y además bajar el IRPF dos puntos a partir de 2018. ¿Son compatibles ambas medidas sin poner en riesgo el déficit? La formación de Albert Rivera considera que sí y lo fía todo a un crecimiento extra del PIB de 0,6 puntos porcentuales respecto a la previsión actual del Gobierno. Es decir, un crecimiento medio anual del 3,1% impulsado por sus reformas, que comprenden la eliminación de trabas al emprendimiento, el fomento de la innovación o la reforma del mercado laboral (prometen crear 2,5 millones de puestos de trabajo, medio millón más que el PP). En cualquier caso, la previsión es más optimista que la proyectada por ningún organismo internacional. De hecho, tanto el FMI como la Comisión Europea dibujan una senda descendente en los próximos años con un avance del PIB cercano al 2%.