Las cajas, pendientes de La Moncloa

El discurso que pronunció el presidente del Gobierno durante la presentación del informe económico ha situado a las cajas de[…]

El discurso que pronunció el presidente del Gobierno durante la presentación del informe económico ha situado a las cajas de ahorros en el ojo del huracán de la cosa mediática. Si nos atenemos a lo que se está publicando en los medios más señeros del país (sin citar fuentes): en La Moncloa se está cocinando una nueva vuelta de tuerca en la reorganización y reestructuración de las cajas de ahorros. "Vamos a culminar el proceso de restructuración de las cajas, reforzando su estructura de capital y adoptando para ello todas las medidas necesarias", concluyó José Luis Rodríguez Zapatero delante de los presidentes de las principales empresas del país.

La verdad es que no es una afirmación que deje mucho lugar a la duda. Habrá que esperar, al menos unos días, para ver en qué se sustantiva este aviso a navegantes. El espectro de posibilidades es amplio: desde una ampliación del FROB, hasta una conversión de todas las cajas en bancos. Pero no deja de ser preocupante que cuando se está culminando la "reconversión" de las cajas haya parte del trabajo de estos últimos meses que no sirva para nada.

Algo debe haber fallado para que los planes que estableció el Banco de España se cambien cuando todo está apunto de converger. El gobernador del Banco de España afirmó en diciembre que no era necesaria una mayor recapitalización que la que ya estaba prevista. El director general de la CECA, José Antonio Olavarrieta, acaba de afirmar que todas las cajas estarán en beneficios en marzo. ¿Por qué ahora Zapatero dice lo contrario? El informe de Nomura va en esa dirección al afirmar que las cajas necesitan entre 43.000 y 80.000 millones adicionales de capital.

Lo cierto es que esta nueva sombra de duda que acaba de cernir el propio presidente sobre la situación de las cajas (que desde 2008 debería ser más que conocida por el Banco de España y el Ministerio de Economía) no ayuda en nada a que los inversores recuperen la confianza en el sistema financiero español. Y esto, curiosamente, es lo que pretende Zapatero con este cambio de rumbo. Si finalmente hay un segundo FROB es que las cuentas no se hicieron bien desde un principio, que alguien no fue muy transparente con sus activos inmobiliarios y que alguien no supervisó como se debía. En caso contrario que me lo expliquen.

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