La Junta programa 315 inspecciones al comercio de CyL entre enero y febrero
La Consejería de Economía y Hacienda ha programado 315 visitas de inspección a establecimientos de comercio de Castilla y León[…]
La Consejería de Economía y Hacienda ha programado 315 visitas de inspección a establecimientos de comercio de Castilla y León durante la campaña de rebajas de invierno, que se extenderá desde el 7 de enero hasta el próximo 29 de febrero, para garantizar la protección de los derechos de los consumidores.
A través de un comunicado, la Administración autonómica ha explicado que esta "intensificación del control sistemático de mercado" refuerza la vigilancia sobre los comercios que venden sus productos a precios inferiores a los ordinarios con motivo de los habituales descuentos de invierno y también sobre la mercancía ofertada para verificar el mantenimiento de su calidad.
Las actuaciones consideradas de especial interés se orientan hacia bienes que usualmente en estas fechas concentran una mayor demanda, tanto en productos industriales como alimenticios.
En el primer capítulo se incluyen artículos de perfumería y cosmética; aparatos electrónicos tales como reproductores de MP3 y MP4, tabletas o libros digitales; ordenadores, teléfonos móviles y cámaras fotográficas; electrodomésticos; juguetes, extremando la vigilancia sobre los dirigidos a menores de 14 años; confección y prendas de vestir; zapatería; material para deporte; marroquinería y artículos de viaje; textiles para el hogar, menaje y muebles y decoración.
Los controles en alimentación se centran en productos típicos del calendario navideño, como los turrones o mazapanes, que los comerciantes no han vendido en las fechas anteriores al inicio de esta campaña.
Por provincias, las secciones de Consumo tienen asignadas en Ávila 20 visitas; en Burgos, 40; en León, 55; en Palencia 20; en Salamanca, 40; en Segovia, 20; en Soria, 10; en Valladolid, 80; y en Zamora 30, aunque estas cifras son el mínimo de las inspecciones que se van a realizar, ya que pueden ampliarse por parte de la Administración.
La dinámica de la inspección se centra en primer lugar en la vigilancia de los precios de venta de los artículos, tanto en el interior del comercio como en el escaparate, para comprobar que los bienes rebajados tienen marcados dos importes, el anterior al descuento y el vigente, una vez aplicada la reducción.
En segundo lugar, se examina que todos los productos llevan el etiquetado obligatorio y que, cuando es preceptivo, va acompañado de las instrucciones de uso y las advertencias de seguridad suficientes para que el consumidor pueda utilizarlos correctamente y sin riesgos.
La tercera pauta de comprobación tiene que ver con la garantía de los bienes de naturaleza duradera, que el comerciante debe facilitar al consumidor según estipula la ley.
Los controles se practican también sobre la publicidad, para revisar que la información ofrecida es veraz y no induce a error o fraude al consumidor.
En quinto lugar, la inspección comprueba que los medios y formas de pago que el establecimiento venía admitiendo de manera habitual no se ven limitados o restringidos en la campaña de rebajas.
Por último, en las tiendas inspeccionadas se realiza un muestreo para cotejar que el comerciante dispone de la documentación acreditativa de la adquisición de los productos que tiene a la venta, por un lado, y que entrega al consumidor el justificante de compra al que tiene derecho en el momento de la transacción, por otro.EFE
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