Amparo Alonso (UDC): Somos generadores de datos andantes pero falta seguridad
Los millones de dispositivos que los ciudadanos llevamos a cuestas producen también millones de datos desde el móvil, el correo[…]
Los millones de dispositivos que los ciudadanos llevamos a cuestas producen también millones de datos desde el móvil, el correo electrónico o Facebook que nos convierten en "generadores de datos andantes" y, si bien es interesante su estudio, hacen "falta políticas de fiabilidad y seguridad".
Así lo explica en una entrevista con Efe la catedrática en Computación de la Universidad de A Coruña (UDC) Amparo Alonso, que coordina desde hoy en la Facultad de Informática unas jornadas internacionales sobre Big Data, la técnica de almacenamiento digital de grandes cantidades de datos y de encontrar patrones repetitivos.
Alonso dirige el grupo Lidia, Laboratorio de Investigación y Desarrollo en Inteligencia Artificial, que trabaja desde 2009 en temas relacionados con conjuntos de datos en alta dimensión, cuando todavía "no estaban de moda" este tipo de proyectos.
Por eso lograron su primera subvención del Ministerio de Economía y comenzaron a desarrollar algoritmos de aprendizaje automático pero que funcionasen online para así poder arbitrar procedimientos para organizar los datos, y después contaron con un proyecto de una empresa de un portal de lectura de periódicos digitales.
"A partir de ahí nos incorporamos a la moda del Big Data" para convertirse "de manera no buscada en científicos de datos", explica.
A Coruña acogió el pasado año las primeras jornadas Spark sobre este tema, que fueron un "éxito", y hoy se inician las segundas con expertos de universidades de Oxford, Cambridge o Londres en el tema de Big Data para abordar sus aplicaciones en negocios o banca.
"Está de moda porque cada vez más tenemos más datos que nos rodean por todas partes y que se producen en millones de dispositivos que llevamos a cuestas", lo que "hace que los datos sean interesantes de explorar para poder descubrir temas interesantes en marketing, seguridad o salud", argumenta Alonso.
Pero además de los pros, como poder dar valor a estos datos que tienen las empresas para que los ciudadanos tengan beneficios, por ejemplo con los datos colectivos de salud, rendimiento deportivo o ciencia, esta técnica también tiene contras, y es que "vamos a necesitar más políticas a favor de la seguridad de nuestros datos y algo de privacidad podremos perder también", advierte.
Por ello, "el gobierno tendrá que trabajar en esas líneas", abunda la catedrática, mediante el diseño de nuevas políticas sobre privacidad y seguridad de datos y las responsabilidades en las que se pueden incurrir, como ocurre con la publicación de fotografías.
Amparo Alonso incide en la importancia del desarrollo de esta técnica porque los consumidores queremos que una compañía nos ofrezca lo que nos interesa, continúa, y Big Data permite crear los modelos que quiere un cliente determinado, para lo que se adaptará a él pero usando sus datos.
Aunque "hay muchísimas barreras" que dependen del campo de aplicación, como la banca, "los sectores públicos no están trabajando demasiado en poder incorporar Big Data con los millones de cosas que se podrían hacer" en áreas de enseñanza o salud.
Se necesitaría "más inversión en un campo interesante tanto a nivel de datos de muchos usuarios como a nivel individual", por ejemplo en el ámbito de la genómica, detalla, pues "si tienes muchísimos datos a tu alrededor pero no tienes ningún conocimiento sobre ellos tienen mucho ruido, se trata de poder desarrollar algoritmos para dar sentido a esos datos".
Ese es el reto que tiene esta disciplina por delante, el diseño de algoritmos de aprendizaje para trabajar con ellos, pero "la ciencia de datos va por detrás" porque, además, "hay muchos datos disponibles pero no son fácilmente utilizables".
Tampoco hay demasiada comunicación entre industria y grupos de investigación que podrían aportar valor a esos datos, según la experta, por lo que insiste en "sentarse a promocionar este tipo de trabajos".
La inversión público-privada en I D i es crucial en este camino, subraya Amparo Alonso, pues "la crisis ha implicado un descenso importante" y "la realidad es que la inversión media en España es muy baja", con un 1,2%, mientras que la media de la Unión Europea está en el 3 %.
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