Jin Liqun, presidente del BAII: "Somos un banco muy abierto"

Mientras el Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (BAII) ya ultima la aprobación de sus primeros préstamos, su presidente, Jin[…]

Mientras el Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (BAII) ya ultima la aprobación de sus primeros préstamos, su presidente, Jin Liqun, asegura en una entrevista con Efe que las puertas de la entidad siguen abiertas a la llegada de nuevos miembros.

"Somos un banco muy abierto", afirma Jin en la capital de Mongolia, Ulán Bator, tras explicar la filosofía de la institución que preside en la última sesión de la reunión financiera del foro Asia-Europa (ASEM).

A este antiguo viceministro de Finanzas de China y expresidente del banco de inversiones Corporación Internacional de Capitales de China (CICC) le encomendó el Gobierno del gigante asiático la presidencia del BAII, entidad que inició su andadura el pasado enero tras una gestación de 27 meses no exenta de polémicas.

El nacimiento de este banco fue una propuesta personal del presidente chino, Xi Jinping, formulada en octubre de 2013, a la que no tardaron en salirle opositores que vieron en este proyecto un intento de competir con el Banco Mundial o el Banco Asiático de Desarrollo, dominados por Estados Unidos y Japón, respectivamente.

En octubre de 2014, una veintena de países asiáticos firmaron un memorando de entendimiento para su creación y se inició un proceso de captación de miembros que transcurría con discreción hasta que, por sorpresa, el Reino Unido solicitó su ingreso en marzo del año pasado.

La decisión de Londres gustó tanto a China como enfadó a Estados Unidos, pero, en cualquier caso, desencadenó un torrente de apoyos para el banco que desembocó en la firma de sus estatutos en junio de 2015, con 57 países como miembros fundadores, entre ellos España y Brasil.

"Es verdaderamente una institución financiera internacional", proclama hoy el presidente del BAII, que tiene en China a su principal accionista, por delante de la India y Rusia.

El banco, con sede en Pekín, vuelve ahora a aceptar solicitudes de potenciales miembros, ya que, ante el interés que había por ingresar en la entidad, decidió reabrir el proceso de recepción de candidaturas.

"Tenemos 57 miembros fundadores que vienen de todos los continentes y van a venir más", anticipa Jin.

"Estamos recibiendo solicitudes por parte de países que no llegaron dentro de plazo el año pasado, pero esta vez creo que sí lo podrán entregar antes de la fecha límite del 21 de septiembre, seguro que tendremos nuevos países que se unan al banco", abunda el presidente del banco.

Sin esperar a los nuevos miembros, el BAII ya se ha puesto manos a la obra y, tras cinco meses de trabajo, tendrá los días 25 y 26 la primera reunión anual de su junta de gobierno.

La dirección del banco remitirá entonces a la junta las primeras cuatro propuestas de proyectos que financiar, para que considere su aprobación.

El responsable del BAII habla con entusiasmo de la "buena química" entre la junta de gobierno y la dirección, por lo que confía en que todos los proyectos se ratifiquen y el banco empiece a conceder sus primeros créditos "lo antes posible".

"Los documentos del préstamo se harán efectivos sólo cuando el país que lo solicite cumpla ciertos requisitos y complete sus procedimientos internos. Estoy seguro de que se hará muy rápido, porque todo el mundo quiere avanzar muy rápido", explica Jin.

El presidente de la institución con sede en Pekín se muestra reticente a proporcionar detalles sobre los proyectos propuestos y se limita a decir que tres los han preparado los profesionales de la casa y otro de forma conjunta con el Banco Mundial y otras instituciones.

"Es un indicio muy bueno de que nuestro banco puede moverse de forma muy rápida y eficaz", defiende Jin.

El banquero responde a las críticas que ponen en duda los estándares de funcionamiento y transparencia de la entidad al afirmar que el hecho de estudiar la cofinanciación de proyectos con otras instituciones internacionales demuestra que tiene "los mismos altos estándares".

"Si no, no sería posible", resuelve.

En su corta existencia, el BAII ya ha firmado convenios de cooperación con varias entidades multilaterales como el Banco Mundial, el Banco Asiático de Desarrollo y el Banco Europeo de Inversiones.

Para Jin, esto demuestra que se equivocaban quienes los veían como competidores de instituciones ya asentadas y muestra que en Asia hay necesidades financieras para que todos puedan coexistir.

"Lo importante para nosotros es hacer un buen trabajo. Unirse a este banco es una decisión soberana y, dados los diferentes sistemas y procesos internos, no puedes esperar que todos los países se unan a tu banco ni tampoco que todos los países se unan al mismo tiempo", expone el presidente del BAII.

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