La "sorpresa" de la crisis del diésel lastró en 2018 a la industria vasca
La crisis del diésel, que supuso una "sorpresa" para el Gobierno Vasco, lastró en 2018 el crecimiento de la economía[…]
La crisis del diésel, que supuso una "sorpresa" para el Gobierno Vasco, lastró en 2018 el crecimiento de la economía de Euskadi en la que tiene un gran peso el sector de la automoción, con la planta de Mercedes en Vitoria a la cabeza.
El consejero de Economía y Hacienda, Pedro Azpiazu; el viceonsejero de Economía, Alberto Alberdi, y el director de Economía y Planificación Jordi Campàs, han analizado la evolución de las cuentas trimestrales difundido este miércoles por el Eustat, que fija en el 2,8 % el crecimiento de la economía vasca en 2018 y calcula un alza del 2,3 % para este ejercicio 2019.
El viceconsejero ha advertido no obstante que "no se puede descartar un pequeña revisión de una décima" (a la baja) en las próximas semanas en la estimación para 2019 debido a un contexto internacional repleto de "incertidumbres".
Con respecto a 2018, Azpiazu ha valorado que se haya cumplido la previsión de crecimiento (2,8 %) porque es "una buena noticia" cuando países del entorno están revisando a la baja sus previsiones. Ha señalado también que el descenso en una décima del crecimiento del PIB con respecto a 2017 supone "transitar de un crecimiento sólido a otro más suave".
Parte de esa "desaceleración" de 2018 se debió a un contexto internacional con cinco focos de atención: las tensiones comerciales, la posibilidad de un brexit desordenado cuando no "caótico", el auge de los populismos y su reflejo en las elecciones europeas, las "incertidumbres" en la economía china y las expectativas de cambio en las condiciones monetarias en un contexto en el que la economía tiene un nivel de endeudamiento superior incluso al de antes de la crisis.
Todas estas circunstancias, ha explicado el viceonsejero, eran previsibles, pero la economía vasca se topó en 2018 con un factor "irregular e inesperado": la crisis del diésel, una "sorpresa" que sacudió con fuerza a la industria vasca de la automoción, en especial a la planta de Mercedes en Vitoria, la más grande de Euskadi con más de 5.000 trabajadores, que incluso ha programado paradas en su actividad por la caída de pedidos.
De hecho en 2018, y especialmente en el tramo final del ejercicio, la economía de Euskadi creció gracias principalmente al buen comportamiento de la construcción, del sector primario y, en menor medida, a los servicios; mientras que el sector industrial acentuó la desaceleración de los últimos trimestres.
Alberdi ha valorado también que -a falta de los datos definitivos- Euskadi cerró 2018 con un superávit del 0,2 %, lo que permitirá mantener el equilibrio presupuestario este año aunque el ritmo de crecimiento sea menor.
Ha puesto en valor asimismo que los salarios hayan empezado a subir y que los convenios firmados hasta noviembre de 2018 recogieran un alza media del 2,1 % (frente a un 1,2 % en el mismo periodo del año pasado), lo que supone que el conjunto de convenios en vigor en Euskadi contemplan un aumento salarial del 1,9 % (frente al 1 % del año pasado).
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