Luz verde a la 'operación Bruselas'
Empieza la 'operación Bruselas'. «Debemos demostrar que de verdad España está de vuelta», lanzaba el viernes en su toma de[…]
Empieza la 'operación Bruselas'. «Debemos demostrar que de verdad España está de vuelta», lanzaba el viernes en su toma de posesión el nuevo ministro de Exteriores, Alfonso Dastis. Si alguien conoce a la perfección qué significa Europa para la España posrescate es él, que tuvo que lidiar con el club en los peores años de la crisis. Por eso este lunes, en su primer día de trabajo, cogió un vuelo y se desplazó a la capital comunitaria para reunirse con la Alta Representante de Política Exterior, Federica Mogherini, y que también pudo hacerlo con el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker.
No fue el único. Este lunes hubo desembarco. El desembarco, porque coincidieron en Bruselas tres de los nuevos ministros del Gobierno de Mariano Rajoy: Dastis, el de Educación y portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, y el de Economía, Luis de Guindos, que participó en el Eurogrupo. Luz verde a la 'operación Bruselas'.
Aunque estuvieron en la capital comunitaria por diferentes motivos, el mensaje es inequívoco: lanzar a la UE un mensaje de compromiso fiel e inquebrantable en un momento de máxima presión fiscal para la cuarta potencia del euro, que tiene pendiente un ajuste de en torno a 5.000 millones en 2017 para cumplir con los nuevos objetivos de déficit pactados a principios de agosto. Todo ello sin contar la amenaza de congelación de fondos estructurales de unos mil millones de euros que podría consumarse en cuestión de semanas.
Fue una jornada de lo más intensa. A mediodía, Méndez de Vigo se reunió con el comisario de su área, el de Educación, Tibor Navracsics, con el propósito de hacerse la foto en Bruselas. El viaje, de hecho, estaba previsto porque hoy debe presidir la inauguración del curso académico del prestigioso Colegio de Europa de Brujas, de cuyo consejo de administración es presidente. El invitado de este año es el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, a quien trasladará el compromiso de Rajoy de cumplir con su parte del trato.
«He venido a demostrar que para España y para este Gobierno, Bruselas, la UE, es muy importante, y que nosotros tenemos vocación europeísta. Ahora queremos recuperar el tiempo perdido y no hemos tardado ni 24 horas. Aquí estamos», recalcó en declaraciones a los medios.
Reunión con Juncker
La única de las tres visitas que realmente estaba prevista desde hace semanas era la de Luis De Guindos, que este lunes debía acudir a la reunión informal del consejo de ministros de Finanzas del euro (Eurogrupo) y hoy, a la del Ecofin (ministros de la UE). Aquí no cabía la 'teatralización', pero el renovado ministro aprovechó la ocasión para ratificar el compromiso de España de enviar en cuestión de semanas el nuevo plan presupuestario y, sobre todo, de cumplir con el déficit del 3,1% pactado, lo que supondrá ajustar 5.000 millones ya que la estimación provisional de Economía es que cierre en el 3,6%. Hace falta más pero De Guindos rehusó confirmar el cómo: si se subirán impuestos o se recorta el gasto.
Lo de Dastis sí fue una sorpresa ya que su visita no estaba prevista. El jueves pasado huyó a la carrera de Bruselas tras la llamada del presidente y su visita a la capital comunitaria era lógica y esperada para organizar su traslado y cerrar asuntos pendientes, como él mismo confesó. Pese a todo, quiso lanzar el mensaje de que desde el primer día, la Unión Europea, donde ha sido embajador cinco años, sería su gran objetivo.
Dastis, que también se reunió con el comisario de Cooperación y Desarrollo, Neven Mimica, la de Comercio, Cecilia Malmström, y el de Energía, Miguel Arias Cañete, explicó que los encuentros fueron «breves y de cortesía» pero insistió en la voluntad de España de recuperar su peso y contribuir en la construcción europea en un momento tan delicado para el club, que se enfrenta a problemas tan graves como el 'Brexit'. Respecto a la reunión con Juncker, matizó que fue «casi de carambola» y que se mostró «muy satisfecho» al conocer el nombramiento al considerarlo «un hombre de la casa».