Foment amenaza con no acudir al recuento de la representatividad patronal
El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, ha amenazado con boicotear -no presentándose- el recuento de la representatividad[…]
El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, ha amenazado con boicotear -no presentándose- el recuento de la representatividad patronal, que ha reactivado este lunes el Govern, si no se incluyen variables como la facturación o el tamaño de la plantilla para calcular el peso de cada empresa.
En rueda de prensa, el empresario ha sostenido que la opción de no presentarse al recuento que promueve el departamento de Trabajo sería una medida extrema, que se aplicaría si se impone un sistema "injusto", que solamente tenga en cuenta el número de asociados de cada patronal para otorgarle representatividad.
"Es difícil de entender que una compañía con 5.000 o 10.000 trabajadores tenga la misma representatividad que un autónomo que, con todo el respeto que merece, solo tiene un par", ha subrayado Sánchez Llibre, que ha destacado que las empresas que aglutina Foment representan el 70 % del PIB catalán y el 90 % de las exportaciones.
El gobierno catalán ha decidido intervenir para determinar qué representatividad debe tener cada patronal, tras el fracaso de las conversaciones entre Foment y Pimec para alcanzar un acuerdo sobre la misma.
Concretamente, el Diario Oficial de la Generalitat (DOGC) publica este lunes una orden del Govern que reabre el procedimiento y publica la convocatoria cuatrienal para la acreditación y atribución de la cuota de representatividad institucional de las patronales más relevantes.
Una vez conocido el documento, el primer paso que ha dado Foment ha sido poner en manos de sus servicios jurídicos la posibilidad de presentar un recurso contencioso-administrativo que deje en suspenso la orden de la Generalitat.
En paralelo, Sánchez Llibre ha precisado que seguirán con la mano tendida al diálogo con Pimec, con el objetivo de alcanzar un acuerdo sobre la representatividad que evite el recuento por parte del gobierno catalán.
Sin embargo, si finalmente se impone un recuento en el que solo se tenga en cuenta el número de empresas afiliadas, será entonces cuando Foment se planteará no presentarse y no facilitar los datos necesarios sobre sus asociados.
Con la decisión del Govern de iniciar el recuento se abre un nuevo capítulo en el largo conflicto abierto entre las dos principales patronales para fijar su representatividad, de la que depende su presencia en varios organismos institucionales y algunas de las subvenciones que reciben.
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