El optimismo económico gana terreno por el empuje industrial y de los servicios
El Gobierno apunta ya a que el PIB crecerá por encima del 3% por tercer año consecutivo y los indicadores adelantados apuntalan su confianza
La economía española está funcionando en este comienzo de año, en general, mejor de lo que esperaban la mayoría de los institutos de análisis, públicos y privados, nacionales y extranjeros. No obstante, más relevante aún es que buena parte de ellos estiman que la trayectoria seguirá al alza en lo que resta de 2017, hasta el punto de poder encadenar por tercer ejercicio consecutivo un aumento del Producto Interior Bruto (PIB) superior al 3% tras los sucesivos 3,2% de 2015 y 2016.
«Es sorprendente este comportamiento», confesaba el jueves pasado el ministro de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos, quien tiene la tranquilidad relativa de que los indicadores adelantados -«tanto cuantitativos como cualitativos», apostilló- apuntalan también una confianza que, de otra manera, podría parecer excesiva. «Es una realidad que se percibe», dijo.
Por eso, insistió en que la previsión de aumento que el Gobierno presentó a finales de abril para el PIB de 2017, situada en el 2,7%, es «prudente». Incluso lo es también la de la Comisión Europea, del 2,8%, poco dada a grandes alegrías. Según las estimaciones que maneja el Ministerio, el crecimiento económico del segundo trimestre superará al registrado en el primero, del 0,8%. Eso implicaría, en términos anualizados, una subida superior al 3% una vez llegados al ecuador del ejercicio.
El panel de expertos que elabora mes a mes la Fundación de las Cajas de Ahorros (FUNCAS) ya está apuntando en la misma dirección tras revisar al alza casi al mismo tiempo sus estimaciones, en concreto dos décimas más para este año y el próximo. Así, creen el PIB_subiría de forma sucesiva un 2,8% y un 2,5%.
Pendientes de actualizar
Los institutos más conservadores al respecto son justo aquellos que este verano tienen previsto actualizar sus previsiones. Son los casos del FMI, que da una subida del 2,6% para la economía española este año, la OCDE (2,5%) y la CEOE (2,5%). En el extremo contrario, curiosamente, se sitúa el Instituto de Estudios Económicos (IEE) -que hace estas funciones para la patronal-, con una estimación del 3%, y el BBVA, que aunque mantiene la misma tasa ha adelantado hace pocos días que espera un «ligero sesgo al alza» en su estimación. El motivo, según sus economistas, es que la recuperación gana «tracción» en el segundo trimestre y el avance que se registraría entre abril y junio podría llegar incluso al 1,1%, lo que sería su mayor cifra desde principios de 2006.
La explicación que desde Economía se da a tanto optimismo viene, en gran medida, por «el mayor dinamismo esperado tanto de la demanda nacional como de la externa». La mayor intensidad en la creación de empleo -la pasada Semana Santa trajo el mejor abril de la historia en puestos de trabajo, con 1,6 millones de contrataciones y un alza interanual del 4%, aunque ni siquiera uno de cada 10 fueron indefinidos- empujará el consumo de los hogares, que ahora subiría un 2,7% en el conjunto del año, el triple de lo que lo haría el gasto del sector público (0,9%).
Prácticamente lo mismo se puede predicar de la inversión bruta, con incrementos del 3,3% y el 3,6% este ejercicio y el próximo, sobre todo en maquinaria y bienes de equipo -su indicador sintético, del 7%, ha crecido tres puntos en solo tres meses-. También el sector exterior servirá de motor a la expansión de la economía, gracias a que las exportaciones aumentarán por encima de las importaciones (casi un punto más en 2017 y tres décimas en 2018).
El mejor dato desde la crisis
El otro sustento a esta mejora de previsiones viene del lado de los datos adelantados que maneja el Ministerio. El propio indicador sintético de actividad, el que mide mejor el comportamiento general de la economía, mejoró cuatro décimas en el primer trimestre hasta el 3,3% frente al 2,9% con que cerró 2016. De esta forma, logra su mejor dato desde antes del comienzo de la última crisis en 2007.
En esa misma línea, el indicador de sentimiento económico aumenta dos puntos (llega al 107,7) respecto a hace 12 meses. Mayor, en proporción, es la subida del indicador sintético de industria -que mide la actividad de este sector- al pasar de una tasa anual del 2,1% en 2016 a un 3,5% en este comienzo de 2017 (hasta marzo), logrando incluso que su registro de confianza vuelva a terreno positivo (0,3%) tras más de dos años de comportamiento negativo.
Los servicios, el principal motor del país -aportan cuatro euros al PIB_por cada uno de la industria-, también mejoran su indicador, si bien solo una décima sobre el final de 2016 (hasta una tasa del 3,8%). Sin embargo, la construcción baja algo aunque mantiene su recuperación. El tercer sector de la economía creció hasta marzo a un ritmo del 3,6%, una décima menos que al cierre de diciembre. Eso sí, mejoró una décima en el indicador de actividad en vivienda hasta lograr una tasa del 6,7%.