El Gobierno argelino presenta en el Senado su nuevo plan de austeridad
El primer ministro argelino, Abdelmayid Tebbún, presentó hoy en el Senado el nuevo plan de acción del Gobierno, aprobado el[…]
El primer ministro argelino, Abdelmayid Tebbún, presentó hoy en el Senado el nuevo plan de acción del Gobierno, aprobado el viernes por el parlamento por abrumadora mayoría, que incluye medidas proteccionistas y de austeridad para atajar la crisis económica que sufre el país desde hace tres años.
Al igual que en la cámara baja, Tebbún aludió a la difícil situación regional y al impacto negativo ocasionado por la abrupta caída de los precios del petróleo para justificar un plan que impone recortes en una economía de carácter socialista dependiente de las subvenciones estatales.
"Hay Estados que eligieron este modelo económico y han logrado, como es el caso de España e Italia, basar su economía en las pymes y hoy se han convertido en grandes potencias", dijo hoy el primer ministro.
Tebbún prometió que su Gobierno se alejará de "toda polémica estéril" y creará las condiciones de la estabilidad política y los grandes equilibrios económicos.
En la misma línea, dos senadores del gobernante Frente de Liberación Nacional (FLN), partido del presidente, Abdelaziz Buteflika, aseguraron a Efe que la prioridad es impulsar desde el Estado la agricultura y la industria nacionales para tratar de reducir las importaciones.
Farid Bahri, senador del FLN de la ciudad meridional de Ued Suf (sureste), primera región productora de patatas de Argelia, insistió en que el plan está diseñado "para revertir los resultados negativos de los anteriores gobiernos, especialmente después de la crisis económica".
"El plan impulsa la industria a través de la creación de pymes", con ayuda del Gobierno y las arcas del Estado, agregó Abdelkader Mazuz senador del FLN de la ciudad de Chlef (oeste).
Está previsto que los debates continúen mañana y que el viernes por la mañana Tebbún contestará a las preguntas de los senadores.
Totalmente dependiente del petróleo y el gas, que suponen más del 95 % de sus exportaciones, Argelia tiene un sistema económico de tinte socialista sin industria propia asido a un sistema de subvenciones estatales sostenido en los beneficios por la venta de hidrocarburos, que suponen el 30 % del PIB y el 60 % de los ingresos nacionales.
Un dispositivo que permite a todos los argelinos de beneficiarse de productos básicos, agua y electricidad a muy bajo costo, así como de otros servicios gratuitos.
La abrupta caída de los precios del petróleo y el gas en 2014, sumada a la decisión del Gobierno de mantener este sistema paternalista para evitar revueltas como las que en 2011 sacudieron a otros países árabes, han abierto un grave agujero en las finanzas de un estado dominado por el aparato militar.
En tres años de crisis, las reservas de divisas han descendido en Argelia desde los cercas de 180.000 millones de dólares a los 110.000 actuales.