Europa se prepara para emitir 472.000 millones de deuda

Europa tendrá que emitir casi medio billón en bonos de aquí a final de año, lo que podría tensionar las bolsas justo cuando la sensibilidad es máxima

Europa afrontará un septiembre muy caliente en el mercado de bonos que podría tener sus repercusiones en forma de mayor volatilidad en la renta variable, con un volumen récord de emisión de deuda que inundará los mercados en el peor momento posible.

A cierre de julio, los principales países de la zona euro todavía tenían pendientes de emitir 472.000 millones de euros en deuda soberana para completar sus programas de financiación en 2026, según estimaciones de UBS vistas por finanzas.com.

La cifra es la diferencia entre los 1,005 billones de euros que ya se han emitido a cierre de julio y el objetivo de alcanzar 4,777 billones en emisiones para final de año. Es decir, prácticamente un tercio de la deuda prevista para este ejercicio, cerca de medio billón de euros, debe salir al mercado de aquí a final de año.

El problema no es solo volumen, sino la concentración temporal. Agosto y diciembre son fechas estacionalmente muy flujos, por lo que los gobiernos tendrán que hacer casi todo el trabajo en septiembre, octubre y noviembre.

De hecho, UBS espera un mes de septiembre volátil para las bolsas precisamente por la necesidad de recuperar el retraso acumulado con las emisiones de deuda.

De hecho, la tercera semana de agosto ha sido especialmente volátil, con una tormenta en el mercado de bonos que ha obligado a una intervención de urgencia por parte del Tesoro estadounidense

Septiembre será el gran mes de las emisiones de deuda

Las cifras mensuales de UBS permiten poner dimensión al atasco. La entidad espera que la eurozona coloque alrededor de 140.000 millones de euros de deuda bruta en septiembre, frente a los 93.000 millones previstos para agosto.

Después, las emisiones bajarían hasta 122.000 millones en octubre, 91.000 millones en noviembre y apenas 24.000 millones en diciembre. De esta forma, septiembre será el mes con mayor oferta de bonos soberanos de toda la parte final del año.

Además, de los 140.000 millones previstos para septiembre, unos 62.500 millones coincidirán con vencimientos y otros 17.600 millones corresponden a deuda ligada a la inflación.

Esta avalancha de papel puede convertirse en una nueva prueba para un mercado especialmente sensible a cualquier cambio en las expectativas de tipos de interés.

Cuanta más deuda llega al mercado, mayor es la cantidad que deben absorber los inversores y, si la demanda no acompaña, el ajuste suele producirse mediante precios más bajos y rentabilidades más altas.

Oleada de papel desde finales de agosto

La situación es todavía más complicada, pues los gobiernos tienen que competir con las emisiones de deuda del sector privado, especialmente los grandes hiper escaladores, que necesitan dinero fresco para financiar sus inversiones en inteligencia artificial.

UBS espera que la oleada comience ya en la última semana de agosto y gane intensidad durante septiembre. Austria y Finlandia figuran entre los países que podrían acudir pronto al mercado mediante operaciones sindicadas, mientras que Italia llegaría posteriormente y podría lanzar también un bono dirigido a inversores minoristas entre finales de septiembre y octubre.

Alemania, Francia e Italia concentran el problema y España llega algo más cómoda

El grueso de la deuda pendiente se concentra además en las grandes economías de la eurozona. Al cierre de julio, Alemania, Francia e Italia acumulaban alrededor del 78% de todas las emisiones que quedaban pendientes, unos 367.000 millones de euros, según los cálculos de UBS.

Italia era el país con más trabajo pendiente, con 129.000 millones de euros, tras haber completado apenas el 66% de su programa anual. Alemania todavía debía colocar otros 100.000 millones, mientras que Francia tenía pendientes 84.000 millones. Entre los tres sumaban ya 313.000 millones.

España llega en una posición relativamente más cómoda. El Tesoro tendría un objetivo bruto de emisiones de unos 175.000 millones de euros en 2026 y ya había completado alrededor del 76% a 21 de agosto, dejando unos 41.000 millones de euros todavía pendientes.

Más deuda también en los tramos largos

La presión tampoco dependerá exclusivamente de la cantidad nominal de bonos que salga al mercado. El mercado no solo deberá digerir más bonos, sino que parte de ellos podrían concentrarse en vencimientos más largos, que son más sensibles a los movimientos de las rentabilidades.

La Comisión Europea, por ejemplo, ha realizado una emisión a 30 años en cada una de las dos últimas ventanas de sindicación de septiembre y UBS considera que la semana del 14 de septiembre podría volver a producirse una operación de deuda europea a largo plazo. Reino Unido también prepara una sindicación a 30 años de un tamaño estimado de entre 3.000 y 4.000 millones de libras.

Así, la tranquilidad típica del verano puede resultar engañosa. Europa todavía tiene que colocar una parte importante de las necesidades de financiación de todo el ejercicio y el calendario obliga a concentrar buena parte del esfuerzo en apenas unos meses.

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