Se agota el margen de error en los mercados: así cambia la estrategia para 2026

Los mercados financieros encaran 2026 con lo que parece ya una certeza, el margen de error para los inversores se[…]

Los mercados financieros encaran 2026 con lo que parece ya una certeza, el margen de error para los inversores se ha estrechado de forma notable.

Tras dos ejercicios impulsados en gran medida por la expansión de múltiplos, la desinflación y las expectativas de bajadas de tipos, el nuevo entorno obliga a elevar la disciplina, afinar la selección de activos y reforzar la gestión activa.

El mensaje lo resume con claridad La Financière de l’Echiquier (LFDE) en su última estrategia mensual, firmada por su director de inversiones, Michel Saugné y presentado este viernes en Madrid.

De acuerdo con la gestora, el mercado entra en una nueva fase donde el crecimiento real de beneficios será el factor decisivo. Durante el periodo 2023–2025, gran parte de la subida bursátil vino explicada por la mejora de valoraciones más que por el avance de resultados empresariales.

Las buenas noticias ya están descontadas por los mercados

Ese viento de cola monetario está perdiendo fuerza. Aunque el escenario central sigue contemplando crecimiento global cercano al 3% y una desinflación gradual en EEUU y Europa, muchas de las buenas noticias ya están descontadas en precios.

Según Saugné, el régimen de mercado está rotando “de un ciclo impulsado por la liquidez a un ciclo impulsado por las ganancias”, lo que implica más dispersión entre valores, más volatilidad y un papel mucho mayor de la selección activa de compañías.

Uno de los puntos clave del diagnóstico de LFDE es que las valoraciones siguen siendo elevadas en la mayoría de mercados, con especial intensidad en Estados Unidos.

A ello se suma una concentración histórica de los índices en un reducido grupo de gigantes tecnológicos ligados a la inteligencia artificial. Esta concentración reduce la diversificación real de las carteras indexadas y aumenta la vulnerabilidad ante correcciones sectoriales.

La gestora francesa advierte además de una combinación incómoda: diferenciales de crédito muy estrechos, posicionamiento inversor agresivo y volatilidad anormalmente baja pese a un contexto geopolítico tenso. Tradicionalmente, ese patrón ha precedido a episodios de ajuste.

Menos dependencia de Wall Street

En este contexto, LFDE defiende mantener exposición a bolsa estadounidense, pero dentro de carteras más equilibradas geográficamente.

La probabilidad histórica de encadenar varios años consecutivos de rentabilidades positivas cuando las valoraciones de partida son extremas es reducida. Por eso, la diversificación fuera de EEUU pasa de recomendación táctica a eje estratégico.

Europa gana peso en ese nuevo reparto. Las valoraciones relativas siguen siendo más atractivas y existen catalizadores potenciales: giro fiscal en Alemania, bajadas de tipos del BCE, menor presión energética y posible estabilización del euro.

El informe habla de una “asimetría favorable” para la renta variable europea, con más capacidad de sorpresa positiva que negativa si el ciclo económico aguanta.

Emergentes e India

LFDE también destaca el renovado atractivo de los mercados emergentes. Un dólar algo más débil, una Reserva Federal recortando tipos y un crecimiento global resistente suelen ser un cóctel favorable para estos activos. Las previsiones de crecimiento de beneficios para 2026 superan a las de mercados desarrollados.

Dentro de este bloque, India ocupa un lugar especial. Tras un año de peor comportamiento relativo y ajuste de múltiplos, la gestora considera que vuelve a ofrecer un punto de entrada interesante, apoyado en consumo interno, reformas y moderación de la inflación.

En renta fija, LFDE sigue viendo valor en el crédito por rentabilidad corriente, aunque con clara preferencia por grado de inversión frente a high yield, dada la compresión de diferenciales. El carry continúa siendo atractivo, pero con menor colchón ante deterioros macro.

El oro, por su parte, refuerza su papel como activo refugio y alternativa monetaria creíble en un entorno de dudas sobre la política estadounidense y la estabilidad del dólar.

La conclusión de La Financière de l’Echiquier es directa: 2026 será un año de mayor dispersión y menor tolerancia al error. Con mercados exigentes y riesgos latentes (desde tensiones de liquidez en deuda privada hasta posibles sobresaltos en la inversión en IA), la gestión activa y la selección de valores vuelven al centro del escenario. Invertir bien ya no será seguir al índice, sino saber exactamente qué se tiene en cartera y por qué.

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