Por qué los inversores deben tener cuidado con emisiones highyield como la de PetSmart

La renta fija concentra los flujos de entrada

La reciente emisión de bonos por parte de la cadena estadounidense de tiendas de animales PetSmart subraya los riesgos inherentes al universo de los bonos highyield, un segmento en el que muchas de las operaciones que llegan al mercado descuentan una situación perfecta, aseguran desde Kames Capital.

En un momento en el que un número creciente de empresas de todo el mundo recurre a los mercados de deuda para financiarse, aprovechando que los tipos de interés se encuentran en mínimos históricos (lo que a su vez se traduce en unos bajos costes de financiación), muchos de estos bonos no ofrecen un perfil de rentabilidad-riesgo atractivo.

Como señala Jack Holmes, cogestor del Kames High Yield Global Bond Fund, los problemas que está experimentandoPetSmart ejemplifican los riesgos a los que pueden verse expuestos los inversores.

«Hace poco, la empresa emitió 2000 millones de dólares en bonos para adquirir el comercio electrónico de productos para animales domésticos Chewy», explica Holmes.

«En teoría, comprar un negocio digital para atraer a los clientes que prefieren este canal comercial tiene sentido. Pero la compra de Chewy por parte de PetSmart resulta negativa por una razón muy importante: una vez descontados los costes de explotación, Chewy no gana dinero con sus ventas».

Para el gestor, esta situación refleja lo fácil que resulta pasar por alto los fundamentales.

«Las tiendas físicas de PetSmart dejan unos márgenes de beneficio bastante robustos pero los de Chewy son negativos. Lo que está haciendo PetSmart con Chewy es comprar un negocio online que pierde dinero para compensar la caída de las ventas en sus tiendas físicas».

«Aunque existe una posibilidad de que la empresa pueda reducir sus costes y recuperar parte de unos beneficios menguantes, lo tiene difícil».

Por comparar, un negocio que sí entusiasmó al equipo con su emisión de bonos highyield fue el supermercado online Ocado.

«El supermercado en línea Ocado es un negocio muy rentable, con márgenes superiores a los de los supermercados físicos cotizados y una tesis de crecimiento estructural muy sólida. Además del éxito de su propio negocio online, la empresa está bien posicionada para beneficiarse de los planes de otros supermercados de vender por Internet gracias a su negocio de desarrollo de plataformas, que permite a otras empresas poner en marcha su negocio online sin tener que afrontar los enormes retos operativos que implicaría empezar desde cero».

Desde su lanzamiento, los bonos de Ocado han generado una rentabilidad total positiva mientras que los de PetSmart se han desplomado y registran una considerable rentabilidad negativa. En opinión de Holmes, esta situación refuerza la necesidad de llevar a cabo un análisis riguroso y centrado en los fundamentales.

«Al fin y al cabo, estamos ante una historia de fundamentales. Una empresa está intentando defender el imperio de su negocio físico endeudándose y comprando un comercio electrónico que da pérdidas mientras que otra empresa cuenta con un plan a largo plazo razonable y solvente para ampliar aun más su negocio, que ya de por sí es muy rentable».

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